Tuesday, October 03, 2017

Click clack

Se me antojaron unas palomitas. ¿No les pasa? De repente están trabajando, leyendo o caminando cuando les pega un antojo, un recuerdo o un "¿qué pasaría si...?" 

No sé en realidad qué quiero escribir. Sólo -de repente- me dan ganas de sentarme a escribir. Quizás del sonido de la ambulancia que acaba de pasar y de como hace que mi corazón se salte un latido. O del gusto que me dio volver a ver a mis niños hoy que volvieron a clases después de varios días post-sismo. 

Los grupos de WhatsApp o el suspiro de Jack mientras duerme y sigue con su patita chueca. Es sólo necesidad de catarsis, de no quedarme con las cosas adentro de mi cabeza y de sentir -quizás- que acomodo un poco para poder volver a ordenar mis ideas, mis emociones... para poder dejar de sobresaltarme con cada ruido o con cada alarma de auto que suena fuera de casa. 

Los pagos que no perdonan y las responsabilidades domésticas que se acumulan como cada semana. Aquella amiga a la distancia a la que quisiera abrazar por su pérdida más reciente y la que tiene a su hijo enfermo. La lista de tareas para el fin de semana y los momentos que son sólo míos. 

El tiempo no se detiene y el cielo gris anuncia un atardecer monocromático. Es extraño. Las letras se unen formado palabras, frases, ideas y el click clack de las teclas de la computadora sirve como bálsamo para ir drenando la ansiedad. 

No sé qué quiero escribir, sólo que quiero hacerlo. La casa huele a palomitas de maíz y Jack ya cambió de posición. Es tiempo de seguir con el día, aún quedan algunas horas.

Thursday, September 28, 2017

Yuki, el desequilibrio

«Balance is not something you find, it’s something you create»

Que difícil es salirse de la zona de confort. Cuando crees que todo está en orden, tu rutina fluye bonito, las cosas se acomodan y la vida simplemente se da, algo pasa y ¡PUM! todo se desacomoda para poder empezar de nuevo. 

Piaget decía que para aprender hay que tener un desequilibrio, después de asimilarlo, hay un acomodo y -con el equilibrio- llega el aprendizaje nuevo. Este proceso puede durar segundos, minutos, horas, días... Pero como yo soy muy desesperada, quisiera que millones de equilibrios y desequilibrios pasaran en segundos... pero no. 

Jack lleva ya 7 años conmigo. Después de tanto tiempo, se me había olvidado el proceso que él y yo pasamos para convertinos en nosotros. Estrés, angustia, diarrea, emoción, apegos y desprendimientos. Entrenamientos, paseos, viajes, castigos y mucho amor.  

Ayer llegó Yuki a casa. Una bolita de nieve con patitas rosas. La encontraron comiéndose un elote toda sucia flaca y abandonada. Fui por ella y la llevé al doctor; la desparasitaron, la bañaron, le pusieron su antipulgas porque ellas ya eran parte de la piel y el pelaje de Yuki. Con tantas pulgas, me dijo la doc que seguro por dentro estaba igual. 

Llegamos a casa y Jack la recibió con gusto. Jugaron un poco y, en el parque, Yuki lo seguía a todos lados. Entrada la noche, ella ya no se sentía tan bien. Hizo del baño varias veces y no dejaba de rascarse. En la madrugada la llevé a otra habitación porque ninguno de los tres podía dormir. Logramos dormir unas horas. 

Acabo de regresar del vet. Yuki tomó otra dosis de desparasitante, le inyectaron un antibiótico y nos dieron algo contra la comezón. Espero que con esto ella pueda descansar un poco, le baje la ansiendad y comencemos el largo proceso de lograr un equilibrio entre los tres. 

*Gracias Akire por el nombre, es perfecto.