Sunday, September 24, 2006

¡Huye!

"Mmmm, creo que me estoy enamorando, será mejor dejar de verla, sino, perderé mi libertad."

¿Desde cuándo el amor es algo a lo que le tenemos miedo?
¿Desde cuándo al enamorarnos corremos hacia el otro lado?
¿Por qué no arriesgar y ser felices?
¿Será el "felices para siempre" lo que nos destruye cuando algo no sale como queremos?

"No me quiero enamorar, me da miedo... me va a doler cuando todo termine."

... no tengo comentarios, sólo frustración.

Sunday, September 17, 2006

Hoy...


  • ... descubrí que si no estoy leyendo como antes es porque las historias las he encontrado en el teatro, los viajes los hago a través de la palabra hablada - y cantada - y no a través de la palabra escrita.
  • ... entendí que no todas las paredes están hechas para dividir algo - o a alguien.
  • ... acepté que, al igual que mis amigas, me quiero encontrar a un hombre que me ame profundamente. Que quiero - al igual que ellas - que pase de repente, como por arte de magia, como en un sueño.
  • ... recordé que cada día que pasa descubro algo nuevo sobre mí.
  • ... aprendí que los sueños sí se cumplen, que - a veces - creemos que no porque olvidamos lo que algún día soñamos.
  • ... vuelvo a ser la mujer sensible y romántica que alguna fui... y me gusta.
"When the lights go down in the theatre, I still feel the endless possibilities."
Richard Jay-Alexander

Wednesday, September 13, 2006

La oficina

Estoy sentada frente a la computadora en una oficina sin ventanas. Lo único que puedo escuchar es el CPU haciendo su trabajo y el agua de una pecera siguiendo su ciclo. Acabo de cambiar el teclado a español, porque eso de no tener acceso fácil a la "ñ" o a los acentos me pone un poco de malas; además, ¿qué más da? el inglés no tiene ni eñes ni acentos.

Hace mucho que no trabajaba en una oficina... es más, creo que nunca había trabajado en una oficina y el hecho de que no tenga ventanas lo hace un poco más insportable. A mi jefa no le importa que vaya a casa y trabaje desde ahí, a ella le da igual, pero últimamente el "encierro" en casa no ha sido benéfico, así es que opté por venir a la oficina y alejarme de mi rincón por unas horas.

Los que trabajamos aquí nos llevamos muy bien. Creo que es porque no todos trabajamos aquí tiempo completo y, entonces, cuando nos vemos lo hacemos con gusto. Entra mucha gente, desde el representante de alguna compañía de envíos hasta la secretaria de la oficina de enfrente pasando por varios estudiantes de la maestría o doctorado. Es divertido porque conoces todo tipo de gente... gente de colores.

La jefa se fue y el silencio (a excepción de la pecera y el CPU) se hizo más grande. No se si me gusta tanto silencio, por tiempos tan prolongados... de vez en vez escucho a mis amigas en la parte de abajo contestando el teléfono o platicando entre ellas. También de vez en cuando bajo con ellas para ponerme al día con el chisme, ya saben, lo normal para una oficina.

Extraño el salón de clases, mi consultorio y mis idas y venidas por todos lados... la oficina es una nueva experiencia... una experiencia corta ya que todo volverá a la "normalidad" en unas semanas.

Saturday, September 09, 2006

¡Ya no!

¿Por qué no me dejaste verla? ¿Por qué pensaste que no me gustaría?
¡¿No sabes que no me gusta que piensen por mí?!
Creiste que me hacías un bien, que me protegías; sin embargo, hoy me di cuenta de que me estabas manipulando, de que me estabas amoldando a tu gusto.
Siento desilusionarte, pero no es así de fácil... no soy tú, es más, no me parezco ni un poquito a tí.
Siento desilusionarme, no sabías lo que hacías, pero yo, yo no sabía lo que hacía al estar a tu lado.

Hoy es diferente, ya no estás a mi lado y ya no estoy a tu lado. Hoy soy yo y eso no lo podrás cambiar... ¡NUNCA!

Saturday, September 02, 2006

Confusiones...

Henos aquí, otra vez yendo de la mano, tú y yo. “Tú y yo” tres palabras que hace mucho no usaba, había un yo, pero no había un tú… como extrañaba un tú.

Vamos caminando, juntos, riendo de todo y de nada. De repente, nuestro entorno comienza a desaparecer, todo se desvanece y te empiezo a perder, pero sólo físicamente. Aún te siento; sin embargo, todo va cambiando, algo está pasando. Tú playera roja se convierte en una camisa blanca, mis jeans y mi blusa se convierten en un vestido, también blanco. ¿Qué está pasando?

Ya no estamos en el mismo lugar, tú ya no estás conmigo, simplemente estás. Yo comienzo a reconocer el lugar, más no del todo… ¿Dónde estamos? ¿Dónde estoy?

Ya no tengo treinta y dos años. Al ver mi reflejo en una de las ventanas de aquel lugar, me doy cuenta de que - una vez más – tengo 15 años. Me descubro sonrojándome al verlo pasar, pero no eras tú, tú ya no estás, eres sólo un recuerdo. También me doy cuenta de que no me da miedo verlo pasar, no me da pena sonrojarme, no es más que una reacción por mi piel tan blanca y por estar sintiendo todo por primera vez.

Tengo 15 años y no me da miedo enamorarme. Aún no me han lastimado por primera vez, no se lo que se siente, aún creo que enamorarse vale la pena. Te sigo sintiendo, estás ahí conmigo, de alguna manera, no se cómo, pero ahí estás.

Sigo sin entender qué es lo que está pasando. Te siento conmigo y me atrevo a enamorarme de alguien más. ¿Será que nunca exististe, qué todo fue un sueño? Me gustan las sensaciones nuevas aunque las sienta como viejas, como recuerdos de lo que fue… de lo que fui.

¿Dónde estás? No te encuentro por ningún lado. No entiendo qué es lo que esta pasando. Quizás estés escondido, sonriendo al verme confundida. Mi corazón está jugando conmigo, me gusta porque hace mucho que no lo hace… ¿qué pasó contigo, qué pasó conmigo?

Tú y yo… ¿será que nos desvanecimos por no atrevernos a amar?