Tuesday, October 31, 2006

De ti para mi

Espero que lo disfrutes mucho y encuentres siempre pretextos para escribir.

Siempre hay algo de que quejarse, siempre hay algo que no nos gusta y siempre hay algo que podemos hacer mejor que los demás; sin embargo, siempre he pensado que el escribir es algo único y es algo que nos identifica, escribir es decirle a los demás lo que pensamos, sentimos, queremos, no queremos, etc.

De vez en cuando decimos que no tenemos nada que escribir, que no nos llega la inspiración y que no se nos ocurre nada. Cuando mi tristeza puso ese pretexto para no escribir, hubo alguien que me escuchó y que se dio a la tarea de impedir que siguiera poniendo pretextos, aunque sólo fuera el de no escribir.

Hoy, al llegar a mi casa había un paquete en la puerta del departamento, ¿qué podría ser? yo no pedí nada. Lo tomé y, junto con las bolsas del mandado, entré a mi casa. Era tanta la curiosidad que la comida tuvo que esperar. Abrí el paquete y me encuentro con un libro, así de simple, un libro de no más de diez centímetros de altura ni de ancho, un mini-libro. Aún no lo abro y ya fue pretexto para sentarme frente a la computadora a escribir. Sé que para eso es el libro, para que no tenga pretexto alguno y siga escribiendo, sea lo que sea. Idea por idea, sueño por sueño, tristeza por tristeza o alegría por alegría siempre hay un buen pretexto para escribir.

Prometo leerlo y, seguramente, estaré aquí muy pronto, frente a la computadora escribiendo sobre lo que sea, qué importa, escribir es lo que cuenta.

Gracias por un regalo hermoso, por pensar en mí y por quererme tanto.

Wednesday, October 25, 2006

Nube gris

Parece ser que tengo una nube gris me sigue a todas partes. La tristeza se ha apoderado de mí por la falta de cosas que hacer, por la lejanía de los seres queridos y por haber perdido mis sueños en algún lugar de este universo.

El mundo de colores se ha vuelto blanco y negro y las sonrisas se han tornado en lágrimas de sal. Cada instante lo vivo como un momento irreal, como si no fuera parte de mi vida. Lo blanco es negro y lo negro es aún más negro.

Vivo por inercia y el único sentimiento identificable es el dolor que se ha vuelto inquilino de mi pecho. La magia se ha perdido y la ciudad se ha convertido en caos.

¡Quiero correr hacia el otro lado, quiero dejar la nube atrás, quiero ver los colores, las luces, la música y la magia! ¡Quiero sentir más cosas y desalojar al inquilino de mi pecho!

Tuesday, October 10, 2006

Crunch

De lunes a viernes, a las 8:30 a.m. salgo de mi casa camino al trabajo. El camino es sencillo: una cuadra de casas viejas muy al estilo New York, la siguiente cuadra, un parque enorme con juegos para niños y muchos árboles, mucho espacio para correr y jugar. Al terminar el parque, una escuela pública. Después, tres cuadras hacia el sur pero hacia arriba y ya llegué.

Parece un camino sin chiste, sin novedades; sin embargo, cada día me toca ser testigo de algo nuevo, siempre hay alguna sorpresa.

Hace unos días, al ir caminando frente al parque (¿o será su costado?) me llegó un olor a tierra mojada delicioso, luego -un poco más adelante- pude percibir el olor a madera recién cortada, a bosque. Nunca falta la ardilla que pierde su camino y sale a la calle a saludar. Es increíble como una ciudad en donde la vida pasa tan rápido, asi -de repente- te transporta a otro lado... a un bosque.

El clima ha empezado a cambiar y las hojas de los árboles a caer. Es una de mis épocas favoritas del año. Me gusta ir caminando por la banqueta e ir pisando las hojas secas. Me fascina ir escuchando el crunch de las hojas. Salto de hoja en hoja como lo haría cualquier niña al sentir ese crunch por primera vez. Me hace SENTIR que mi cuerpo tiene la capacidad de jugar un poco con la naturaleza, me hace IMAGINAR que mis pies van por un camino rugoso con mucha facilidad, me hace SOÑAR que, quizás, no sea el último otoño en Nueva York, que no sea el último crunch.

Monday, October 09, 2006

¿Doctorado?

El doctorado es el grado académico del nivel más alto. Tradicionalmente, la concesión de un doctorado implica el reconocimiento de un candidato como igual por parte de la facultad de la universidad en la cual ha estudiado. Esencialmente hay tres tipos de doctorado:

  • En investigación
  • First-professional (EE.UU. solamente)
  • Honorífico

Los primeros normalmente son concedidos en reconocimiento a una investigación académica de un estándar publicable (aún si no se publica) y que representa una contribución por lo menos modesta al conocimiento humano. Usualmente se evalúa a través de la defensa de una disertación o tesis doctoral, aunque a veces puede aceptarse un cuerpo coherente de literatura publicada. Los últimos se otorgan por una contribución sustancial a un campo, aunque no hay requisitos de naturaleza académica.

El título de Doctor se usa para aquellas personas que han completado doctorados de investigación y para algunos grados profesionales, aunque por convención no se utiliza para quienes tienen doctorados honoríficos solamente. En algunos países se emplea como título de respeto aunque la persona no haya completado un doctorado como tal.

Eso es lo que dice Wikipedia acerca de lo que es un doctorado y yo sigo indecisa en si lo hago o no. Hace muchos años empecé a estudiar medicina sólo porque me gustaba la medicina, pero al estar ahí, me di cuenta de que se necesita más que "gusto" para estudiar una carrera. El doctorado me causa varios conflictos y creo que es porque no se bien a bien qué es.

Se que se investiga sobre algún tema, se que es algo muy especializado y que se espera que sea algo innovador, algo de lo que se sepa poco, bla, bla, bla, pero... ¿qué más? También se que es mi responsabilidad investigar (otra vez esa palabra) de qué se trata el doctorado que a mí me interesa, pero no está de más preguntarles a ustedes, los viajeros del mundo, qué es un doctorado. Esto me servirá para ver si es lo que quiero y, de ser así, iniciar el largo proceso de seguir mis estudios con un doctorado o ver qué otras opciones tengo.

Agradezco su invaluable cooperación.

Saturday, October 07, 2006

Los tres...

Hablando de coleccionar recuerdos...

A ti te recuerdo cuando...

...armo algún mueble.
...ceno cereal con miel.
...escucho la Oreja de Van Gogh.
...voy en el coche y hay mucho tráfico.
...siento que el sol me quema la piel.
...voy al cine.
...duermo con una almohada delgada.
...escucho la canción de "White Flag" de Dido.

A ti te recuerdo cuando...

...escucho tu voz en mi mp3 player.
...veo alguna obra de Broadway.
...veo el libro de "Goodnight moon".
...huelo mi crema de jazmín.
...como sushi.
...leo o hablo de Gardner y sus "Inteligencias Múltiples".
...escucho la canción "You're Beautiful" de James Blunt.
...voy en el metro en NY.

A ti te recuerdo cuando...

...veo al demonio de Tazmania.
...escucho música dominicana.
...veo algún programa en Comedy Central.
...veo algún coche con un aromatizante de canela.
...huelo a alguien con "Polo Black".
...veo la serie "24".
...alguien habla de bienes raíces.

A los tres los recuerdo diariamente, a los tres los quiero y los extraño, los tres son parte de lo que soy hoy.

Monday, October 02, 2006

Placer matutino

Hace ya algunos meses, una amiga -sorprendida de que no me gustara el café, me preguntó cuál era mi placer matutino... me dejó pensando.

Hace algunas semanas, leyendo un post de Blue, me puse a pensar en cuáles serán mis manías. Unas semanas antes o después, Cuatropelos publicó un video sobre un grupo musical que me transportó a mi infancia. Después me encontré a Catastrofismos y, al leer sus ideas, me identifiqué con muchas de sus emociones, sus sentimientos.

Siempre me ha gustado el arte y fue búscando algo relacionado con éste que me encontré a Mono Azul. Más adelante, tratando de buscar el olor a café, Tramontana me conectó con Noemí, sus imágenes y sus palabras honestas y sin rodeos. Luego aterricé en Uruguay en donde Dharma me reconectó con México, sus sabores y sus colores. Jen comparte por escrito lo que no habla en el trabajo y Rubén me muestra un lado del matrimonio que poca gente conoce.

Ahora, diariamente, me puedo imaginar el café matutino de Tramontana, las sesiones fotográficas de Blue con o sin Mr. Blue, a Cuatropelos sonriendo porque su crío hizo (o dejo de hacer) algo, a Noemí dando clase en la universidad y pensando (al mismo tiempo) de qué tratará su siguiente post y las imágenes que lo acompañarán. Me imagino a Catastrofismos leyendo los interminables libros que habitan el mundo y a Mono Azul haciendo un rompecabezas mental de arte con palabras. No puedo evitar pensar en cuál será el próximo viaje que Dharma hará o sí pronto estará viviendo en México. Sigo pensando en el gato de Rubén y si su esposa sonríe al leer sus locuras y si soy parte de las 33 personas de Jen... No puedo evitar imaginarme cómo me ven todos estos personajes a mí, cómo me imaginan.

Es interesante cómo, en tan poco tiempo, hay personas en mi vida a las que únicamente conozco por medio de sus palabras y sus imágenes, es interesante cómo -cada mañana- recorro el mismo camino para saber quién publicó (o quién no publicó). En fin, es un placer leerlos, es mi placer matutino.