Thursday, June 28, 2007

Nieve y flores

Abril 5, 2006.

Hace unas horas, me asomé por la ventana y ví que estaba nevando. Es 5 de abril y los árboles ya están en flor... la primavera ya está aquí. Era una nevada como todas, silenciosa. Lo que la hizo completamente diferente fue que los árboles ya están vestidos de diferentes colores. Algunos de blanco, otros de rosa, otros de amarillo. Unos otros de un verde tan brillante que sólo la naturaleza es capaz de crear algo tan intenso.

Imagínense el escenario: los árboles llenos de flores o, "simplemente", con hojas tiernas de un verde intenso y brillante, tulipanes y narcisos por todas partes, un poco de rocío de la mañana y un poco de lluvia. En segundos, la lluvia se convierte en pequeños copos de nieve que caen silenciosamente; sin embargo, se alcanza a entender lo que quieren decir. !Es mágico! La nieve susurra y las flores se esconden tras las pequeñas hojas verdes. No se esconden por el frío, se esconden con un matiz de complicidad, como si supieran a qué vino la nieve... es uno de esos encuentros clandestinos que se dan en raras ocasiones...

La nieve cae y las flores recogen, se entremezclan y se comprenden misteriosamente... se llevan bien. No es una escena fuerte, es suave como un baile sin música en donde se pueden observar el ritmo y el compás, cómo se llevan el uno al otro, se respetan y se admiran...

El invierno vino hoy a despedirse de nosotros, a indicar que el ciclo terminó y uno nuevo comienza... vino a pasarle la estafeta a la primavera... no podemos dejar de sorprendernos, es algo mágico, algo que no está bajo nuestro control, no nos queda más que disfrutar, esto sólo pasa en la naturaleza...

Foto: Mond

Wednesday, June 27, 2007

Sentir y pensar

Esta mañana, camino al trabajo, bajo un sol intenso y un calor insoportable, venía en dirección contraria un hombre viendo hacia abajo. No venía pensativo, simplemente caminaba viendo la banqueta, como queriéndose esconder del mundo.

Al verlo pensé en que, muy probablemente, esa había sido mi actitud en las últimas semanas, tratando de ser invisible y desaparecer entre tanta gente y tantos edificios. ¡No Mond! Esa no es la actitud. Así lo único que logro es que no me vean y no me sientan o -que no me piensen-.

Esto pasó en cosa de segundos. Levanté mi cabeza y, sin dejar de ver al hombre, sonreí y esperé a que volteara a verme. Sorpresivamente lo hizo y me devolvió la sonrisa. Me vio, me sintió y -en ese instante- me pensó.

Por eso hoy sé que tú también me sientes y me piensas.

Tuesday, June 26, 2007

Porque...


...y hay días en los que me pregunto si tú también piensas en mí...


Porque cuando alguien es capaz de hacerme sentir lo que tu me haces sentir no puedo evitar cuestionarme.

Porque me has devuelto lo que alguna vez fui.

Porque recupero lo que soy... recupero mi esencia a través de tu presencia.

Porque me haces pensar, porque me dejas ser yo contigo y no uso máscaras.

Porque me haces sentir lo que hace mucho no sentía... hasta el miedo resurge, pero con bríos diferentes... me atrevo a arriesgar y a dejarme llevar por el momento.

Porque al quedarme dormida y al abrir los ojos eres lo que me hace sonreír.

Simplemente, porque eres tú.

Foto: Mond

Monday, June 25, 2007

De Magia

"Mágico es esto... dar a este
montón de teclas y hablar
con alguien a quien
no he visto en mi vida,
que posiblemente no
veré y que me responde..."

En el tren

De repente el tren disminuyó su velocidad y pude ver que el viento provenía del sur, tocaba el pasto silvestre meciéndolo suavemente de lado a lado. Vi el agua del río correr -también suavemente- al tiempo en que las nubes blancas avanzaban en su camino azul.

Por unos segundos, el tren que venía en sentido contrario bloqueó el paisaje. Los puentes de hierro oxidado reaparecieron y el sonido del tren al andar se convirtió en ruido al chocar sus ruedas con las tuercas gigantescas.

El tren se detuvo en una estación que no era la mía, yo sólo alcanzaba a ver las vías con sus maderos atravesados en una fila perfecta y las copas de miles de árboles que se volvían uno con el azul del cielo.

El sol comenzaba a bajar cansado ya de tanto brillar. Era un día caluroso y la jornada estaba por terminar. Lento pero con confianza y seguridad se dirigía hacia el horizonte. Había sido un buen día.

A pocos minutos de llegar a mi estación, todo se volvió negro. Un túnel se comía al tren poco a poco. También así -poco a poco- llegaría yo a casa... al fin.

Foto: Maritza Duarte

Sunday, June 24, 2007

Cuando yo era niña...

Hay mucha gente que me pregunta por qué soy buena en lo que hago, por qué los niños y los adolescentes –sobretodo- aprenden conmigo y van entendiendo la magia del cómo aprender a aprender. Yo lo atribuyo a mi memoria, a mi colección de recuerdos y a la intensidad con la que siempre he vivido, a mi capacidad de sentir y emocionarme.

Conforme he ido avanzando en mi carrera, poco a poco, siempre ha habido algo que hace que se detone un recuerdo, pero no cualquier recuerdo, sino el recuerdo que necesito en ese momento. Es así como pienso en los famosos “Happy Fridays” o en las piñatas que se hacían cada año. También recuerdo mis clases de “Conversation” y los “Bunnies” que nos daban como premio si sacabas diez o te portabas bien.

Nunca olvidaré mi debut como “león” y mi gran diálogo cuando tenía apenas 3 años: “I am a big, big lion, ROAR!” También fui una princesa en 4º de primaria y en preprimaria todas las mujeres obtuvimos el rol de “Sandy” y jugamos a ser Olivia Newton John mientras ensayábamos y el día del esperado festival. Bailamos danzas escocesas, fuimos los “One, little two, little three, little indians” y cantamos “Salvemos al mundo” en alguna asamblea tratando de hacer conciencia (desde ese entonces) de que nos estamos acabando al mundo.

Mis “misses” también dejaron huella y desde Miss Tere hasta Miss Emma pasando por Miss Ofelia, Miss Sherlyn y Miss Vickys entre muchas más, siempre hay alguna presente cuando yo estoy frente a algún niño, adolescente e –inclusive- con algún adulto.

Sin embargo, lo que más recuerdo es a mis compañeros de generación (y a uno que otro de las demás generaciones, para qué negarlo). Cada uno de ellos se hace presente en momentos clave de mi vida y, por supuesto, escucho sus vocecitas platicándome o diciéndome qué hacer cuando uno de mis (ahora) niños se comporta como se comporta.

Hasta hace unos meses, visualizaba a mis compañeros siempre pequeños, siempre niños de primaria corriendo por el patio, jugando “Policías y ladrones” y yendo a la enfermería porque alguien más se raspó la rodilla en la piedra volcánica de la escuela. Cuando todos jugábamos a “Las estatuas de marfil” o a “Marinero que se fue a la mar…” Los veo nadando en aquella alberca que hace años se veía enorme o saltando en los colchones usando los terribles shorts verdes del uniforme. Nunca falta cuando al niño “problema” lo mandaban a la dirección o cuando en 6º (no éramos tan precoces como los niños de hoy) me ponía roja porque mi “crush” no paraba de molestarme. Cada recuerdo, cada carita, cada Miss es una herramienta en mi día a día, pero nunca imaginé el regalo que recibiría hace exactamente un mes.

Al abrir mi cuenta de correo electrónico me encontré con una cantidad de correos fuera de lo normal. Alrededor de unos 40 correos con nombres, si bien conocidos, no esperados por ningún motivo. Cada nombre un recuerdo, cada recuerdo una cara, cada cara un nombre. Compañeros de la primaria que buscaban reencontrarse, que buscaban recordar, revivir y actualizar los archivos para saber qué había sido de cada uno de nosotros.

Para mí, quizás, no era el mejor momento; sin embargo, cada correo, cada palabra y la oportunidad de recordarlos a todos al mismo tiempo y no en eventos aislados de mi memoria, me permitió sentir lo que necesitaba sentir y vivir (o revivir). Como una película en mi mente, pasaron nueve años de mi vida, nueve años que me formaron y me dieron la esencia de lo que hoy soy.

El reencuentro comenzó de manera virtual. En un foro se empezaron a juntar fotos del antes y del después, algunas letras y la organización del gran evento. Después de 20 años nos volveríamos a ver. Hace una semana el reencuentro fue real para los que pudieron estar ahí, los que no pudimos nos tuvimos que conformar con lo virtual y a las fotos del antes y del después se anexaron las de “La reunión”.

Los nombres siguen siendo los mismos, las caras también pero un poco más grandes, la esencia (creo yo) no ha cambiado pero la evolución es notoria y no sólo físicamente. Algunos casados y con hijos siendo lo que nuestros padres son y serán siempre, algunos solteros, todos trabajadores y personas de éxito y la generación en sí siendo los mismos con recuerdos en común, siendo el Instituto Alexander Bain, Generación 81 – 87.

Aún no entiendo cómo pasó esto cuando pasó, lo que me queda muy claro es que pasó cuando más necesitaba pasar.

Saturday, June 23, 2007

Un cafecito a España

Me gusta viajar. Siempre me ha gustado y lo que más me gusta es la sensación de aventura, la sensación de conocer gente nueva y agregar recuerdos a mi colección.

La blogósfera te permite viajar, te permite conocer gente e imaginar sus vidas, su relación con el mundo desde cualquiera que sea el punto en el que viven en este deteriorado planeta Tierra. El sentido de aventura no es igual que cuando el viaje es real en vez de virtual, es por eso que me quiero ir a tomar un cafecito a España.

¿Y por qué a España? Y, ¿por qué no? Las razones que sean siempre son sólo un pretexto para conocer más sobre este loco mundo, su gente, sus tradiciones, su comida, su forma de ver la vida.

Así me enseñó mi madre a ver el mundo, no sólo a través de los libros, las películas, las canciones y -ahora- la blogósfera. Me enseñó que viajar en avión, automóvil, tren, barco, a pie, te ayuda a inventar y acrecentar tu acervo cultural, me dijo -una y otra vez- que el viajar te permite entender a los demás, te vuelves más empático y que el pequeño mundo en el que uno vive no es el único ni el mejor.

Así es que, vámonos a tomar un cafecito a España, ¿sale?

Pintura: Mary Zeitz

Friday, June 22, 2007

Detalles cotidianos



Nunca pensé que pondría un video en mi blog, pero éste me sacó una sonrisota. Me lo mandó mi hermana y a esto es a lo que me refiero cuando digo que quiero conocer a alguien que me quiera y me ame como soy. No sé cómo será nuestra historia, ésas se cuentan hasta después, pero sí me puedo imaginar mil y un historias diferentes para que -al final- sea algo totalmente distinto.

Son detalles como éste los que hacen que uno sonría, los que hacen que valga la pena despertarse y salir a encontrar cosas que uno no estaba buscando. Éste es el tercero.

El primero lo pueden encontrar aquí. Capitán de barco pirata que navega los siete mares en Libertad y bajo su propio mando. ¡Gracias Capitán!

El segundo vino de una amiga que me dedicó un cuento hermoso esperando que -al final- también nosotras tengamos una historia que contarle al mundo y que no sea sólo nuestra. Así será porque nuestra amistad esta "en construcción" constante.

Así es como me gusta vivir, teniendo la capacidad de sorprenderme con los detalles cotidianos que hacen de mi día algo sumamente especial.

Video: Bad Day de Daniel Powter

Thursday, June 21, 2007

Un día a la vez

Me he preguntado todo el día ¿qué compartiré hoy con ustedes? No sé, a veces siento que el tiempo pasa y no pasa nada, pero cuando me doy cuenta, ya ha pasado el tiempo y ha pasado todo.

Dos adioses, dos que me duelen pero tengo que dejar ir. Se despide uno con dolor pero lo que viene llega a un sitio sano, con heridas cicatrizadas y listo para arriesgar de nuevo.

Dicen por ahí que nada es definitivo más que la muerte. De eso estoy segura y sé que, de algún modo o de otro, nos volveremos a encontrar.

Reencuentros (de los que hablaré con más calma) que me hacen sentir que alguien está ahí, siempre, además de los que ya estaban. Amigos y compañeros del pasado que -por alguna extraña razón- han vuelto a mi vida.

Una nueva ilusión. Un nuevo sitio para mí... pronto me esperarán. Mucha magia. Como siempre la busco y, aún sin buscarla, me encuentra.

Así, con ideas aisladas de eventos aislados, se van haciendo secuencias que -a su vez- van formando lo que vivo día a día... así, un día a la vez.

Tuesday, June 19, 2007

Mi pirata

Anoche te soñé.
No querías trabajar, no querías pensar.
Te llevaba a una casa en una isla.
Ahí, tú, yo, dos libros y algo de comida.
Sólo estábamos, hasta que la luz se fue.
Me abrazabas, me besabas la mejilla, como siempre.
Nadamos de regreso a casa, tú, yo, nuestros abrazos.


Es reconfortante saber que no sólo eres un sueño, que estás ahí y que tus abrazos son reales.

Saturday, June 16, 2007

Provisiones

“Yo creo que tu timón nada más está dando vuelta, y es rico estar así.
La verdad es que, en la vida, las cosas no son como uno las piensa,
la vida tiene su propio rumbo, nosotros la navegamos,

pero ella es quien pone las aguas y los vientos.”

"... y ¿qué provisiones tienes para tu travesía a la deriva?"

  • mi música
  • mi cuaderno y mi pluma
  • mi colección de recuerdos
  • mi buena memoria
  • su olor
  • su voz
  • los tesoros que me voy encontrando en el camino
  • las flores
  • la lluvia
  • la nieve...

Mi Má es el viento,
se siente pero no se ve.


Thursday, June 14, 2007

Pirata a la deriva

Así me siento, como pirata a la deriva. Siento que el rumbo de mi vida se desvió y que ahora navego en una embarcación que robé con el objetivo de llegar a algún lado y –al mismo tiempo- a ningún lado.

Así pasan las semanas y hago lo que sea necesario para sobrevivir día a día, no tengo un plan fijo más que el de disfrutar mis últimas semanas aquí en mi NY. Es así como busco incansablemente aferrarme a lo que más me gusta y encuentro en el teatro –una vez más- mi escape y la manera de ir sanando mi corazón.

¿Cuánto tiempo he estado de regreso? No lo sé, no lo quiero saber y no me importa; lo único relevante es que aquí estoy y el tiempo pasará sin que yo me preocupe ni me ocupe de él sino de lo que pasa mientras pasa.

¡Cuántas ganas de ir a ver Spring Awakening por cuarta vez! Entrar al teatro, sentarme, disfrutar del escenario vacío y ver cómo se van llenando las butacas una a una. Ver a la gente que llega quizás por primera vez, quizás no. Esperar el momento en que las luces de la casa se apagan para dar pie a las del escenario, la música empieza y ella empieza su ritual de cada noche, ella empieza a cantar sobre su madre… el efecto en mí son las lágrimas en mis ojos por recordar a la mía. Al poco tiempo desaparecen y la obra continúa su rumbo. Cuando sale él, Moritz, me saca una sonrisa y me divierto con sus sueños de adolescente con las hormonas corriendo por sus venas y, aunque sé cual es el desenlace de este personaje, lo disfruto al máximo. Cuando comienzan a cantar “Touch me” las lágrimas no dejan de fluir y yo no hago nada por evitarlo. Lo mismo pasa con “I believe”… no vale la pena luchar contra ellas, ni siquiera intento hacerlo.

Después del intermedio, Moritz dice: “It’s time for me to become an angel” (“Es tiempo de convertirme en ángel”) y así lo hace. Esas palabras se quedan tatuadas en mi memoria. Las había escuchado antes; sin embargo, nunca habían tenido el significado que tienen hoy… un ángel, como mi mamá.

Momentos de catarsis que me hacen sentir, me hacen vivir experiencias que, de no ser por el teatro, quizás nunca viviría. Interactúo con los actores, los miro a los ojos aunque ellos no me miren a mí. Es un momento de escape, de estar conmigo rodeada de personajes de fantasía que se hacen realidad al decir la primera palabra o al bailar el primer paso, o bien, al cantar la primera nota.

Ayer, ayer mi estrella me invitó al teatro. Protagoniza “Pirates!”, una adaptación de la famosa operetta “Pirates of Penzance”. El viaje comienza desde que me habla por teléfono para decirme que mi boleto estará esperando en la taquilla a su nombre. Desde ese momento el ritmo del día cambia y la sensación que tengo en mi estómago también. Pienso en cómo él me explicaba que crear un personaje tiene mucho valor para un actor, que eso les da la oportunidad de apropiarse de ellos y de crearles una identidad. Pienso en lo feliz que debe sentirse por haber tenido la oportunidad de darle vida a Frederic.

Tomo el metro a las 5:30 para llegar a Penn Station a las 6:00. Compro mis boletos para New Jersey, el tren sale a las 6:16. Me subo al tren y como está lleno leo mi libro de pie. Me distraigo cuando la gente pasa frente a mí, al parecer la lectura no es mi aliada en esos momentos. Hago consciencia de que estoy de vuelta en casa y que hay mucho por ver, que el libro puede esperar.

Cuarenta minutos más tarde llego a Millburn, NJ. Bajo del tren y, como no es la primera vez que voy, comienzo a caminar con dirección al teatro: Paper Mill Playhouse. En el camino voy jugando con las plantas e inhalo profundo. Huele a bosque, la ciudad se ha quedado atrás. Puedo escuchar el río y sé que el teatro está cerca. Al llegar me doy cuenta de que está lleno, ha venido gente de todas partes a disfrutar de la obra. Pido mi boleto y me lo dan, es raro, está a nombre de “Mr. Barrett Foa”. Parece que no me acostumbro a la idea de que somos amigos, lo sigo viendo como una estrella, no sólo una estrella, sino una estrella fugaz.

He de confesar que esperaba algo divertido, entretenido y de calidad, pero Barrett no dejará de sorprenderme jamás. Al ser la adaptación de una operetta la música es deliciosa y esto exige que las voces de los actores estén a la medida. He escuchado a Barrett en vivo y en CD y sé que canta bien, pero nunca, nunca imaginé que sería testigo de lo que pude ver –y escuchar- ayer.

Al regalarme el boleto para ir a verlo él me dio uno de los regalos más hermosos que él me pudo haber dado, Barrett me regaló su voz. Él brilla, ya se los he dicho hasta el cansancio. Él brilla porque se da a la tarea de brillar, porque sonríe cuando tiene que sonreír, porque llora cuando tiene que llorar, porque sabe actuar. Barrett brilla porque sabe mirar a los ojos, porque se emociona y siente, porque vive intensamente. Ayer, no sólo me regaló su brillo, me regaló su voz, me enseñó que puede más, que el brillo viene desde dentro y que lo entrega incondicionalmente, me regaló su voz cuando más necesitaba de ella.

Al final, salió, me sonrió, me abrazó y me agradeció mi presencia en su vida. Me volvió a abrazar y me prestó su hombro para llorar en él. Me abrazó fuerte, me dio un beso y me volvió a abrazar. Barrett es mi amigo, no sólo mi estrella. Me sintió, me siente como pocas personas lo hacen y me regaló su voz, me prestó su hombro y me dejó llorar en él. Sabe de mi tristeza y no la evita. Barrett es mi amigo.

Así, como pirata a la deriva, estoy viviendo día a día, haciendo míos los tesoros que me voy encontrando en el camino y viendo la vida desde una perspectiva nueva. Así, adaptándome a lo nuevo y procesando la tristeza voy navegando para ver si algún día, quizás, me encuentre a mi delfín.

Te extraño Má.

Wednesday, June 13, 2007

My star

- Entonces, ¿cuándo te puedo ver? ¿El miércoles es un buen día? ¿Estarás ahí?
- Sí, si estaré ahí... espero (jeje).
...
...
...
- ¿Ya compraste tu boleto? Si no, te consigo uno gratis.
- No lo compré, pensaba hacerlo al llegar al teatro.
...
...
- ¡Ya tienes boleto para hoy en la noche!
- ¡Gracias! ¿En dónde te veo después de la obra?
...
...
RING, RING
- ¿Hola?
- ¡Hola! Soy yo.
- ¡Hola, qué gusto escucharte!
- Entonces vienes hoy... te veo después de la obra, atrás del teatro está la puerta de actores, lo que me preocupa es que pierdas el tren de regreso a NY.
- No, hay uno a las 10.50, si me da tiempo.
- ¡Perfecto! ¡Me dará mucho gusto verte de nuevo!
- A mí más... a mí MUCHO más.

Tuesday, June 12, 2007

¿Será?

Él:

Eres mi mujer favorita,
mi pócima exacta,
mi bruja;
mi pasado,
mi presente,
mi confidente,
mi beso único o,
simplemente,
mía...
... o ¿será que yo soy tuyo?
Hoy no estoy teniendo un buen día. Sí, conseguí boletos para el teatro, sí, estoy en NY haciendo lo que me gusta, sí, estoy saludable y con metas nuevas... aún así, la tristeza de mi corazón ha crecido, extraño a mi mamá y se que ya no me toca volver a abrazarla, a olerla, a sentirla... ya no podré escuchar su voz en el teléfono con su inigualable acento, ya no leeré sus mensajes del messenger que, a pesar de su dislexia y la combinación de 3 idiomas, escribía para mí. Ya no. Hoy la extraño más que otros días, hoy derramo lágrimas por su ausencia...

Thursday, June 07, 2007

Y Tres dice:


Con la tonada de Jingle Bells:

"¡Saca Tos, Saca Tos
ya llegó Saca Tos
anunciando sus canciones
y sus cazoneeeees!"

Familia instantánea

Hace unos días me hice de una familia instantánea. No es que no tuviera familia, gracias a Dios tengo la mejor del mundo, pero de la noche a la mañana me hice de una casa, dos hijos, un hámster y dos tortugas.

Mi hijo mayor tiene 7 años y el menor va a cumplir 3. Siete juega mucho, también le gusta mucho ver tele, aunque en estos días el horario de ver caricaturas ha sido restringido. Ha dibujado más e inventado más actividades que no tengan nada que ver con la tele... ya ven, me gusta que los niños desarrollen su imaginación.

Tres hace muchas travesuras, vacía el talco en la alfombra, se prueba todos los zapatos de su Omi, riega las plantas con desmaquillante para que "huelan bonito" y no hay momento de quietud con él... sólo cuando duerme en las tardes. Ni en la noche se está quieto, yo creo que sueña tanto que habla y se queja continuamente y, de vez en vez, se despierta a las 3 de la mañana para platicar un rato mientras se bebe su leche.

Así transcurren los días. Nos levantamos entre 6:30 y 7:00 a.m. y, después de un bañito y una buena cenita, el día -para ellos- termina alrededor de las 8:30 p.m. Es un placer ser mamá instantánea, saber que las labores del hogar que ya hago para mí desde hace tres años pueden ser compartidas con dos hijos maravillosos, entender en carne propia que todos los consejos que doy a los padres de familia funcionan y son posibles, amar a dos niños más que a mi vida misma y ver la vida desde la perspectiva de mi hermana.

Es un placer... simplemente es un placer entender un poquito de lo que es ser MADRE.

Monday, June 04, 2007

Mi pequeña burbuja

Quiero a alguien que me ame por lo que soy y por quien soy. Quiero a alguien que me acompañe en mi travesía por este estúpido mundo, que me tome de la mano y esté conmigo como yo con él. Quiero que me deje ser yo, quiero que al mirar al cielo ella pueda estar orgullosa de mi elección...



Sí, se que quizás me refugio en la fantasía de lo imposible, en mi imaginación y en el teatro que hay dentro de mi cabeza. Dejo fluir el dolor cuando éste quiere salir, pero mientras, me siento a disfrutar de las luces, la música y de las historias que soy capaz de ir creando en mi pequeña burbuja.