Saturday, August 30, 2008

Iluminemos México - Luces Contra la Delincuencia

Iluminar

1. tr. Alumbrar, dar luz o bañar de resplandor.
2. tr. Ilustrar el entendimiento con ciencias o estudios.
3.
tr. Ilustrar, enseñar.

Democracia

1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.
2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.


Creo que no hay mejor título para denominar la marcha que se llevará a cabo hoy en la Ciudad de México apoyada por mexicanos (y otros) en diferentes puntos de este globo terraqueo.

A través de la red uno puede encontrar una y mil opiniones sobre un movimiento masivo como el que se está organizando por segunda vez en mi país. Los que creen, los que no lo hacen, los que dicen entender y los que dicen que de nada sirve. Soñadores, realistas, escépticos... ¿cuándo dejamos de creer en la raza humana? Creo que sucede en algún punto entre la adolescencia y la adultez.

Platicando con niños y adolescentes sobre este magno evento, puedo concluir que -la mayoría de ellos- creen en él y en la unión de voces silenciosas. Explican que, al vivir en un país demócrata, el pueblo tiene prioridad y más tratándose de un tema tan fuerte como el de la inseguridad.

Me dejan pensando -como siempre- y le doy vueltas al asunto. Creo que el gobierno y los políticos han conseguido lo que quieren: que no les creamos, que no levantemos nuestras voces cuando algo no nos gusta o consideramos que está mal, que sigamos siendo mediocres y nos dejemos vencer... ¿Será posible que los niños crean más en nosotros que nosotros mismos? Y luego dicen que los incrédulos son ellos.

Iluminemos México se refiere, no sólo al acto de prender una cantidad incontable de veladoras que simbolizan la paz y el deseo de que la inseguridad se termine. Iluminemos México también quiere decir que buscamos la luz, buscamos aprender, enseñar, ilustrar a quien necesita ser ilustrado. No importa quién es quien convoca a esta marcha, absolutamente todos somos seres humanos y todos, de algún modo o de otro, estamos expuestos a este terrible problema. No importa si los políticos entienden o no, lo importante es que el pueblo mexicano actúe como pueblo demócrata, que las cosas se muevan, que dejemos de estar "en reposo", que entendamos que tenemos derechos.

No, no importa si entendemos o no, si ellos entienden o no, la lección -para mí- es que es importante creer y actuar, cortar los hilos y ejercer la democracia... lo más importante es: Iluminar a México.

Foto: Mond
Iluminemos

Friday, August 29, 2008

Spaghetti bolognesa y algo más...

Hace más de 100 años, se reservó una partida de los mejores vinos que producía. Y para alejar a todo extraño de esa guarda tan especial comentó que en aquel lugar habitaba el Diablo...


La olla se llena de agua y se agrega un poco de sal.
Una vez que hierve, se agrega la pasta y se deja cocer hasta que está al dente.
En una sartén se fríen un poco de cebolla y ajo.
La carne, las especias, el paremsano.
Aquella sazón que hace de un platillo algo único y un tanto egoista.
Ensalada de lechugas mixtas con aderezo de mostaza.
Una botella de tinto carmenere, cosecha 2006, proveniente de aquel lugar secreto.

Los olores y colores son escenario perfecto.
La mezcla de sabores es exquisita.
La pasta comienza el juego de la seducción.
La carne, al tocar los labios, los torna carmesí.
El parmesano se derrite al contacto con la lengua.
El paladar se rinde ante tan sublime espectáculo.
La ensalada provoca sensaciones que sorprenden.
Con el vino, al fin, se llega al éxtasis.

Foto: Mond
Tinto y más

Tuesday, August 26, 2008

Hambre, frío y sueño

“Temper is a weapon
that we hold by the blade.”



Cuenta la historia, que hace algunos años ya, existió una pequeña niña sensible, observadora, silenciosa y, también, un tanto berrinchuda.

Los que la conocieron dicen que sus berrinches se podían deber a muchas cosas, pero que -principalmente- eran por hambre, por frío o por sueño.

Como era de esperarse, se intentaban varias cosas para calmar a esta pequeña. Trataban de jugar con ella a la pelota, roja y grande, la ponían a ver sus programas de televisión favoritos, salían al jardín a dar vueltas de carro, le daban plumones y papel, tijeras y pegamento, pero nada parecía funcionar. Ni ella misma lograba identificar cuál era la causa de su mal humor.

Se sabe, después de varios años, que la única que sabía -exactamente- que tenía, era su madre. A ella sólo le bastaba una mirada para decir: "ponte un suéter", "come algo" o "duerme un rato" y el problema se solucionaba, al parecer, mágicamente.

No hay certeza de que la pequeña niña aprendiera a identificar la o las causas de su mal humor. Las malas lenguas dicen que en días de frío ella tiende a ser feliz, el sueño la atrapa y le permite viajar y que el hambre es algo controlable hasta con un simple vaso con agua.

Hoy -al parecer- aquella pequeña niña (sí, leyeron bien, niña), está sintiendo y observando, está en silencio y -sabe- que tiene hambre, frío y sueño.
Foto: Hambre, frío y sueño

Sunday, August 24, 2008

For good

"Each friend represents a world in us,
a world possibly not born until they arrive,
and it is only by this meeting that a new world is born."
- Anais Nin


It seems too long ago. It feels it's been ages since the last time we saw each other. Nevertheless, I will never forget the time we spent together. I've heard it said that people come into our lives for a reason bringing something we must learn. From you, I have learned so many things I couldn't list them all, but I am grateful for each and every one of them. People also say that we are led to those who help us most to grow if we let them and we help them in return. Remember that night? It was late, we were trying to get home but trains were running slow. That was the night when you first told me about your dad. Those words helped me afterwards, the day my mom died. Those words changed the way I felt about death... they changed me and that gives me the certainty that I know I'm who I am today because I knew you.

Two years away from home, the city that never sleeps and our lives blessed with hundreds of adventures, with people from all over the world, with a zillion experiences that are part of our past. Like a comet pulled from orbit as it passes the sun, like a stream that meets a boulder halfway through the wood... Who can say if I've been changed for the better? But, because I knew you, I have been changed for good.

And today you are here, sharing my world with yours, making ours bigger, creating new connections, understanding the old ones. So much of me is what I have learned from you. Here you are, by my side, changing me again. Like a handprint on my heart, now whatever way our stories may end I know you have rewritten mine by being my friend. Like a ship blown from it's mooring by a wind off the sea like a seed dropped by a skybird in a distant wood, because I knew you, I have been changed for good.

*Photo: Mond
Our Garden
**For Good - Wicked
***Parts of the text adapted from lyrics

Friday, August 22, 2008

El recorrido

"Memory is a way of holding onto the things you love,
the things you are, the things you never want to lose."


Vas caminando con tu celular en el oído. Tus jeans y camisa son el conjunto perfecto para los zapatos que tanto te gustan, esos que son -desde ese día- tus favoritos. Estás buscando una "C" pintada en la pared. Por alguna extraña razón, el señalamiento de afuera no es igual al de adentro.

Yo estoy del otro lado. A lo lejos. En mi celular escucho tu voz tratando de encontrarme, tratando de encontrar la entrada por la que acabo de salir. Tratas de explicarme en dónde estás y yo sigo sin entender. Pasan unos minutos y es entonces cuando te veo. Sonrío y te hago notar lo guapo que te ves. Los lentes obscuros le dan un toque especial al resto del atuendo.

Un beso lento y tierno recibe mis labios mientras tus brazos me rodean y me hablan al contacto con mi piel. Una vez en el coche, me sorprendes con una flor y la canción indicada. Yo, sólo sonrío.

El recorrido me parece sumamente exquisito. El cielo, de un azul un tanto brillante, es el contraste perfecto para aquellas nubes blancas y el paisaje se tiñe del verde aquel único en temporada de lluvias. La música es perfecta y nuestra plática, como siempre, me divierte, me reta y me intriga.

Al llegar, abres la puerta y me ayudas a bajar. Tomas mi mano mientras me vas mostrando por donde ir. Es el lugar ideal y lo sabes. A los pocos minutos, sueltas mi mano para abrazarme y lo haces como aquella primera vez. Mi cabeza descansa en tu cuello y tu olor me invita a besarte...

*Foto: Mond
Magic sky, magic day

Thursday, August 21, 2008

Poesía... ¿por qué no?

A poet is, before anything else, a person
who is passionately in love with language.
W. H. Auden


“Un particular estado de ánimo, un sentimiento despertado por cualquier objeto del mundo natural o humano, una idea de proyecciones más o menos universales, pero teñida siempre de actividad, si son expresados adecuadamente en el lenguaje oral o escrito, constituyen el núcleo de toda verdadera poesía. (...) La poesía es un contenido de sentimientos y experiencias”.

La poesía, según la RAE, es “la expresión artística de la belleza por medio de la palabra”. La palabra poesía quiere decir “hacer”, “crear”. Expresar nuestros sentimientos de cualquier forma es a lo que yo llamo “arte” y, por lo que se lee en el párrafo anterior, la poesía es una forma de hacer arte. Al crear con palabras, al poner sentimientos en palabras, estamos haciendo arte, estamos haciendo poesía.

Para mí, la poesía tiene otras implicaciones, además de expresar sentimientos:

Al conocer la poesía,
mi alma encontró el enigma
que dentro de mí se perdía.
Al saber que las letras perciben mis sueños,
mis alas se desplegaron
y mi alma se llenó de caprichos.
Al encontrarme sola, me sentí,
y entonces entendí
que la soledad es mi fiel amiga,
que ella me acompaña y me aconseja,
que por medio de frases e ideas escritas,
plasma lo que hay dentro de mí,
lo que es tan difícil percibir...
mi existencia...
mi esencia
(7/VI/95)

La poesía explica más allá de lo que los sentimientos quieren expresar, permite explorar el alma a través del lenguaje, desviste las emociones con cada palabra y con cada frase, revela misterios y nos lleva a descubrir nuevas maneras de alcanzar lo más profundo de los seres humanos.
A través del arte de la poesía, es posible expresar ideas, experiencias, sueños...

Oigo música
y, a pesar de la soledad en que me encuentro,
no me siento sola.
No sé, quizás sea la música quien me acompaña,
quizás sea un sentimiento,
quizás sea el viento,
quizás sea la lluvia,
quizás...

Oigo música,
a pesar de que sólo hay una tenue luz,
no dejo de escribir.
No sé, quizás sea un impulso,
quizás sea un sentimiento,
quizás sea el viento,
quizás sea la lluvia,
quizás...
... quizás seas TÚ
(1991)

Lo extraordinario de la poesía es que la comunicación se da de manera diferente, ya que es sumamente subjetiva y, lo más probable, es que el lector no interprete de manera exacta lo que quiso decir el autor. La belleza de esto radica precisamente en eso, en que el lector hace suya la poesía de acuerdo a sus propias experiencias, sentimientos y emociones; lo que el autor quiso decir, quizás, sea sólo para él mismo.

La poesía, como todo tipo de arte, es egoísta, expresa sentimientos de acuerdo a un momento específico de vida de quien la crea; sin embargo, es mágica ya que se puede llegar a mundos inimaginables a través de ella, es creadora de sueños, ilusiones y de esperanza.

Caminar entre ilusiones
hasta encontrar que los rayos del sol muestran un espejo,
ese espejo que muestra un ser lleno de esperanza,
lleno de trascendencia,
saber que los ojos no alcanzan lo más bello,
lo único, los rincones del alma, la profundidad del ser,
y aún así poder disfrutar de ellos
por medio de algo tan sencillo
como lo es la expresión de lo que estos rincones esconden,
la expresión de este gran misterio encantador...
los sentimientos
(7/VI/95)

Foto: Mond
Poetry tree
*Songs from a secret garden

Wednesday, August 20, 2008

Mundo de papel

Fill your paper with the breathings of your heart.
William Wordsworth


No recuerdo bien desde cuándo, pero tengo una relación especial con el papel. Ir a la papelería me encantaba porque, al entrar, percibía ese olor tan peculiar que emite la combinación de los diferentes tipos de papel. Comprar un mapa o una monografía era como comprar un dulce porque la sensación de tenerlos en mi mano era tan excitante como chupar una paleta roja de menta o un caramelo de zarzamora (de esos que ya no existen).

Siempre fui coleccionista de libretas y cuadernos de todo tipo. Con espiral, a rayas, blancos, de papel albanene, reciclado, kraft o -simplemente- de aquellos cuadernos forma italiana que me pedían para la escuela. Uno de mis primeros diarios surgió de los restos de un cuaderno de español. Quité las hojas "usadas", lo forré con un papel rosa, morado y azul, perforé cada una de sus hojas y le coloqué el candado que tenía la reja de mi cuarto antes de ser soldada. Después llegaron otros diaros "de candado" que, en vez de cumplir con su función, se convirtieron en espacios de historias y fantasías, de lugares creados en mi imaginación y plasmados con letras o/e imágenes.

El tiempo siguió pasando y aprendí que las revistas y periódicos viejos tenían más de un uso. Las tijeras, el pegamento, la diamantina y otros elementos 'artísticos', se convirtieron en parte de mi equipo para trabajar con el papel. Después descubrí la gran variedad de plumones y plumas que existían junto con sus colores y diferentes presentaciones. Acuarelas, óleos, pasteles, plumillas de caligrafía, tinta china -entre otros- se fueron anexando a mi gran colección.

No imagino mi vida sin papel, sin colores, sin negros y grises, sin lo necesario para viajar y crear mundos fantásticos que se vuelven aliados en mi quehacer diario. Mis manos azules, con verde, con un poco de rojo y morado y miles de "pellejos" de Resistol sólo son un cachito más de mi mundo de papel.

Foto: Mond
Giftedness

Sunday, August 17, 2008

Contrastando

El sonido del agua corriendo hace que me despierte. Son apenas las 7:00 a.m. y es domingo. Me gustaría dormir otro poco pero, a lo lejos, se escucha "Si no te hubieras ido" de Marco Antonio Solís. Cierro los ojos y trato de volver a mi sueño, el cual apenas recuerdo. Estoy a punto de lograrlo cuando escucho: "¡¡¡Diegoooo!!! ¡¡¡Te dije que no le pegues en la cara a tu hermanoooo!!!" Diego responde con agresividad similar al mismo tiempo en que varios canes comienzan su ritual matutino de ladridos.

"Que quede claro" de La Arrolladora acompaña la escena violenta pero un tanto común de fin de semana. Mi vecina sigue lavando ropa en el lavadero dejando correr el agua líbremente como si tuvieramos grandes cantidades de ésta. Se escucha que el señor de la casa comienza a gritar: "¡¡¡Carajo, te dije que no iba a permitir esas /(%$#, ya mañana te largas a la escuela!!!" Con la pereza esperada para un día como este, me levanto y me dirijo a la cocina. Sirvo un poco de jugo y me siento en el sillón de la sala. Tomo el jugo lentamente y me pongo de pie. Arrastro las pantuflas hacia la recámara, me acuesto en la cama y tomo el libro en turno. Lo hojeo y decodifico uno o dos párrafos; sin embargo, algo así como "Ahora que no estás" de los Horóscopos de Durango suena en la radio acompañado de la dulce y melodiosa voz de mi vecina al tender la ropa.

Dejo el libro en el buró, me levanto y camino hacia el baño. Prendo la regadera y -resignada- comienzo mi día recordando aún el sabor del carmenere chileno y el risotto con porcini que degusté hace apenas dos días. No olvido la colección de música clásica que acompañaba y le daba un toque un tanto elegante a tan deliciosa reunión y, mientras me seco, pienso en las pláticas sobre religión, género y herencia -entre otras- que nos llevaron a conocernos un poco más...

Al salir del baño escucho, entre gritos y ladridos- a Pedro Fernández cantando algo que no distingo bien. Suspiro y sonrío. Creo que estoy en mood un tanto snob... extraño el parmesano con balsámico y a aquellos que los compartieron conmigo... *sigh*

*Concerto No. 4 in F minor, Op. 8,
RV 297, L' Inverno Largo - Vivaldi

Wednesday, August 13, 2008

Buscándote

"Sin embargo, el ingrediente que no siempre se menciona, que está en el fondo de la estabilidad y de la seguridad básica, es el amor. Porque, realmente, lo que los viejos ofrecen cuando conservan su relevancia, cuando se constituyen en guías importantes y apuntan al camino hacia metas trascendentes, es el amor: amor a la vida para vivirla, amor a las personas para no temer a la intimidad, amor a las nuevas generaciones para compartir conocimientos, experiencias, comprensión y explicaciones; amor que representa el modo de vivir para no temer la derrota, o la muerte, o la decepción, aunque –y cuando- ocurren." E.D.C.


A mí me ha servido escribir mis historias, esas que viví con ella, esas que son sólo mías porque ella, seguramente, las vivió de manera distinta. No sé si a tí te pase lo mismo, lo que sí sé, es que no deja de ser doloroso, que el corazón se arruga, se minimiza y oprime el pecho con tanta fuerza que es inevitable darse cuenta que ella ya no está. Hace unos días -en mi inquieto insomnio- me atreví a robarme un poco de tí con ella o, por lo menos, lo que mi imaginación me lleva a pensar de ustedes dos, de esos momentos caprichosos que desconozco. Quizás te sirva para sacar el tintero de aquel polvoso cajón y hacer de las letras tus cómplices de este duelo, quizás es sólo mi eterno deseo de ver que vuelves a mi mundo... eso, creo que sólo es un acto egoísta de una hija que ama profundamente a su padre.

Cerró los ojos y pensó. No lo había hecho en todo el día. Talló sus ojos antes de abrirlos, colocó sus gafas y se dedicó a mirar las fotos del pasado. Letras e imágenes que le provocaban reacciones físicas de todo tipo. Decidió que era un buen momento para comenzar a armar aquel rompecabezas de minutos y horas ya muertas. De algo le serviría. Un escalofrío recorrió su cuerpo; sin embargo, no desistió.

No estaba seguro de cómo comenzar. No sabía que los recuerdos vendrían en su momento y no al tratar de evocarlos de una manera forzada. Lo primero que vino a su mente, fueron aquellos ojos del mismo color del cielo en un día recién nevado y lleno de sol. Sonrió. Eran únicos, como única era su sonrisa y su cabello dorado, como su acento europeo al hablar un inglés un tanto singular. La sonrisa permaneció, pero sintió una lágrima rodar por su mejilla derecha... su favorita, la que besaba todas las noches antes de dormir, después de besar sus labios y decir: "night, night viejo"...


Cada día que pasa trato de imaginar otra escena, otro momento de tí con ella, alguna anécdota de esas que nunca me has contado. Quiero reconstruir algo que no es mío, que nunca lo será, sólo a través de tí, de tus letras, de tu voz de abuelo que canta canciones de cuna. Así es como ella está. En mis recuerdos, en los de mis hermanas y -sobre todo- en los tuyos, en los más de 40 años que compartieron...

Para tí, un besugo.
Foto: Mond
Mi Pá

Tuesday, August 12, 2008

Lenguaje perruno

“One dog barks at something and
a hundred bark at his sound”



Son las 6.50 a.m. y suena el despertador. Decido apagarlo por completo, voltearme y volver a dormir.

Llevaba dos noches de vigilia casi constante. Recuerdo haber cerrado los ojos alrededor de las 11:00 p.m. para luego abrirlos a la media noche sintiéndo que la noche había concluido. Mi estado de alerta me permitía escuchar los sonidos que rodean mi pequeño hogar. Los autos en la avenida que rugen al pasar rápidamente, la lluvia tocando en mi ventana como si quisiera entrar para resguardarse de ella misma, el viento golpeando las banderillas de plástico y colándose por la puerta de mi balcón. Me doy la vuelta, acomodo las almohadas y cierro los ojos. Poco a poco siento que el sueño me vence hasta que escucho -a lo lejos- a los perros de mis vecinos comenzar a ladrar.

Al parecer discuten sobre algo importante. Comienza uno con una larga y cansada explicación mientras los otros (no distingo cuántos) contestan sin importar interrumpirse entre ellos. A lo lejos, si pongo atención, hago presentes otros ladridos que parecen unirse a la conversación. La escena me remonta a la película de los dálmatas y, como en ésta, se declara estado de emergencia por algo sucedido en el mundo perruno.

Me acomodo en una posición diferente. Con mi segunda almohada trato de callar al medio ambiente y vuelvo a cerrar los ojos. Los ladridos no desaparecen y sigo siendo testigo de algo que no me concierne. Me desespero y me levanto. Tomo un poco de agua, tiendo la cama y me vuelvo a acostar pero ahora no cierro los ojos. Son las 3:45 a.m. y decido poner atención a lo que dicen mis vecinos en su singular lenguaje canino. Al parecer, la intensidad de la discusión ha bajado y ahora sólo hablan en un tono monótono y sin chiste. Sin darme cuenta, cierro los ojos y me quedo dormida...

Foto: Diana Chester
Night
*He's a tramp - Peggy Lee

Sunday, August 10, 2008

Continuidad

"Veo la continuidad como una forma
de pasar todo este legado desordenado
para que otros lo transformen." - Sylvia Perales


Hace doce años entré a trabajar a un colegio pequeño en la colonia Del Valle en la Ciudad de México. Había un grupo de cada grado desde preescolar hasta sexto de primaria y las instalaciones eran modestas pero bastante funcionales. Entré a la mitad del ciclo escolar porque la maestra del grupo de "Inglés Especial" desertaba. Eran ocho niños de sexto de primaria de los cuales se decía que "jamás aprenderían inglés".

Empecé trabajando de medio tiempo. Mis niños (como le digo a todos mis alumnos sin importar edades) tenían inglés de 12:00 a 3:00 p.m. todos los días. Sin embargo, cada vez que alguna maestra faltaba, me convertía en suplente. Al finalizar el ciclo escolar, estaba tan involucrada en las diversas actividades del pequeño colegio que fui contratada de tiempo completo para el siguiente ciclo escolar.

En mi segundo grupo de sexto había 14 niños; 4 niños y 10 niñas. Al principio me veían con duda y probaban hasta dónde podían llegar. En poco tiempo y con mis escasos dos años de experiencia, logramos establecer un vínculo muy especial. Con sistemas de sellos, estampas, participación activa, música, dibujo y un enorme respeto hacia sus diferentes personalidades, se fue creando un ambiente de aprendizaje no sólo académico.

Idas al cine, equipo de fútbol rápido, campamento, sudaderas "de la generación", invitaciones a comer a mi casa, a sus casas y un sin fin de actividades más, hicieron de ese año uno de los mejores años de mi vida. Hoy por hoy, estoy convencida de que fueron ellos quienes me regalaron los mejores aprendizajes que un maestro puede tener: ser humano. Ellos se graduaron hace once años.

Como a los grandes maestros no se les olvida, yo no los olvidé a ellos. Ayer me dí cuenta que ellos a mí, tampoco. Reunidos en un ambiente de música y fiesta, seis de esos catorce -en ese entonces- niños y yo (y algunos novi@s), nos pusimos al día y recordamos aquellos tiempos memorables en aquel pequeño colegio que, desgraciadamente, dejó de existir.

"Derecho", "Ciencias de la Educación", "Diseño de Modas", "Turismo", "Mercadotecnia"... Seis jóvenes me relataban un poco de lo que ha sido su vida. Viajes a España y Acapulco, novios, ex-novios y hermanos, carreras fallidas y semestres sabáticos... Yo trataba de identificar a "mis niños" en sus caras adultas mientras -orgullosa- escuchaba las historias de vida que de algún modo toqué.

No fue hasta que alguno se rió a carcajadas u otro golpeó en la mesa con la mano o hasta que alguien volteó los ojos hacia arriba y el otro me miró de frente que pude ver más allá del tiempo, de los años. Ahí estaban los seis en su uniforme a cuadros grises con verde. Riendo como reían en aquel entonces, inventándose y re-conociéndose a base de recuerdos y momentos compartidos, pidiendo sus estampitas de "happy face" y preguntándose si la colección de sellos aún existe.

Sentados en una mesa alta de bar, pude ver a cinco mujeres y a un hombre sorprenderse al saber que yo tenía su edad cuando nos vimos por primera vez. Descubrí que exploran el mundo, lo miran, lo saborean y lo sienten como si fuera un juguete nuevo. Me dí cuenta de que, todavía, me ven como ejemplo a seguir, como maestra, como amiga...

Así, después de casi cuatro horas de pláticas ininterrumpidas, fue como crecí un poco más. Me llené de orgullo y sentí como mi corazón se ensanchaba tanto que -pensé- iba a explotar. El tiempo no se detiene y el uniforme a cuadros se convierte en sólo un momento de vida, en un instante atrapado en una cápsula, en esa semilla que se sembró... en ese suspiro que se convierte -de alguna manera- en mi continuidad.

Foto: Mond
*Chillis: I missed you!

Thursday, August 07, 2008

Vecinos y autos

"A BMW can't take you as far as a diploma."* - J.A.M
Damn! But it feels amazing to drive one! -Mond


G, mi vecino es un hombre atractivo de 40 años de edad y de posición acomodada. Al parecer no bebe y no fuma, trabaja todos los días con un horario similar al de oficina y utiliza una loción varonil y sensual. Vive en el tercer piso y tenemos la dicha de compartir el garage.

El edificio cuenta con 7 departamentos, pero sólo tiene espacio para 4 coches; dos de un lado y dos del otro. La dinámica, en ambos casos, es que quien deje el coche más cerca de la entrada/salida, tiene que dejar su llave accesible por si el otro quiere salir.

Cuando me cambié hace dos meses, G me hizo entrega del duplicado de la llave de su coche. En ese entonces, tenía un BMW, serie 1, color gris azulado, asientos de piel, equipado en todos aspectos, etc. Me tocaba "manejarlo" (si a moverlo 5 metros le pueden llamar manejar), por lo menos, tres veces a la semana. Yo, feliz.

Hace unos 20 días, estaba yo viendo la T.V. cuando alguien tocó a mi puerta. Era G que me pedía la llave de su auto ya que lo había vendido y, el dueño actual, quería el duplicado. Me entristecí un poco porque ya no habría BMW para "manejar" por las mañanas.

A los pocos días, al bajar al estacionamiento, me encuentro con que -detrás de mi coche- hay una hermosísima camioneta blanca (no es mi color favorito, pero como a mi nadie me preguntó mi opinión, me aguanto) BMW, serie X3, también -obvio- equipadísima. Busqué la llave por los rincones secretos de la misma, pero no tuve éxito. Acto seguido: tocarle a G para que bajara a moverla. Él, apenado como siempre (¡Ja! Eso dice), bajó y movió su nuevo tesoro. Yo partí viendo la nueva adquisición por el espejo retrovisor. Esto se repitió en varias ocasiones hasta que un día G estaba tan desvelado que prefirió aventarme la llave por la ventana de su departamento. Ya con llave en mano, con extremo cuidado (eso de manejar camionetas es algo nuevo para mí), hice lo esperado y comencé mi día. A partir de entonces, G ha bajado a moverla -creo- una sóla vez. Al parecer, la estrategia de "aventar" la llave es más sencilla.

Hoy no fue la excepción. Bajé, encendí mi auto y, cuando me disponía a tocar el timbre de G, escucho que me grita por la ventana: "¡Mond! ¿Te aviento la llave?" Fue por ella, se asomó y lanzó el objeto punzocortante hacia mis manos. Éste cayó cual espada filosa en mi mano, me hizo un hoyo, rebotó y cayó debajo de mi coche." ¡Argh! ¡Ya es tarde! ¿Dónde está la *$%/( llave?" A gatas recogí la llave, abrí la camioneta, la encendí y... aquel pensamiento oculto de antaño volvió a mi... "¿Y, si me llevo la camioneta en vez de mi coche?" *SIGH* ¡Qué bonito es tener una imaginación tan vívida! ¿No creen? Todo sucedió normalmente: saqué la camioneta, saqué mi coche, metí la camioneta, cerré el garage, me subí a mi coche y, con herida en mano, agarré caminito.

*Sigo sin saber cómo se encienden mis diplomas...

Saturday, August 02, 2008

East of Eden

"I don't want to know how it comes out.
I only want to be there while it's going on."
- John Steinbeck


"Thou mayest"


A veces no sé por donde empezar a escribir. Hace tres noches terminé el libro que estaba leyendo y me dio mucha tristeza. Cuando lo tuve por primera vez en mis manos, recuerdo que sonreí, lo hojeé, lo olí y hasta leí una o dos páginas al azar. Creo que fue en ese momento en el que nació ese vínculo tan especial entre los Trask, los Hamilton, Cathy, Abra y yo.

Las primeras páginas me adentraron a un mundo un tanto conocido. Árboles, montañas, lagos, ríos, cielo y nubes... un recorrido a través de paisajes a veces cálidos, a veces fríos. No pasó mucho tiempo antes de que empezara a descubrir a Charly y a Adam pelándose por ver quién era un mejor hijo o, al mismo tiempo, ver que dentro de la mente de Cathy hay mucho por descubrir, convirtiéndose así, en un elemento un tanto adictivo.

Así, poco a poco, me convertí en una pieza más de la historia. Con una personalidad un tanto voyeurista, no había noche que no observara detenidamente a Adam robando ropa limpia o a Cathy al ir inventando su vida. Fui haciéndome amiga de Lee (el chino que no era chino) y de sus discursos coherentes y reveladores. Me enojé varias veces con las actitudes de Will Hamilton o de Cal al no darse cuenta de lo que eran capaces. Cada noche me envolvía en mi cobija roja sin darme cuenta de que lo que en realidad me rodeaba, me envolvía y me cobijaba, eran estas historias entrelazadas que -sin querer- se volvieron parte de la mia.

Hubo noches de escalofríos constantes al escuchar a Lee, Sam y Adam platicando mientras tomaban la usual bebida con sabor a manzanas podridas. Conversaciones que parecían no tener relevancia alguna, temas un tanto controversiales, tan profundos y tan llenos de contenido, que me regalaban un sabor dulceamargo y delicioso para antes de dormir.

Así, un libro viejo con hojas amarillentas, olor a polvo y roído por el tiempo, se convirtió en compañero de cama y de noches un tanto solitarias. Nos enojamos y lloramos juntos, compartimos historias de amor, de vida y de muerte, nos entendimos de maneras incomprensibles para los ojos de los demás. Me llevó a ver la luna llena desde lo alto de una colina y crujió las hojas secas de los árboles en otoño... así, de la mano, me llevó al Este del Edén.

*Piano Sonata #8 - Beethoven