Saturday, November 29, 2008

En esa repisa

“We can change our lives. We can do,
have, and be exactly what we wish.” -A.R.


Cuando yo sea grande, casi anciana, quiero ser libro. No cualquier libro, eso está muy claro. Seré uno de ésos que tengan hojas gruesas, un poco amarillentas y con una textura suave. La tipografía será estilizada, tal vez creada por un calígrafo de vocación. Seré un libro ilustrado. En cada una de mis páginas habrá una imagen o un dibujo que hable de mí, de lo que fui, soy y seré. Tendrá flores y gatos, huevos de Pascua y árboles de Navidad. Una cabaña nevada y la puesta de sol de una hermosa playa. Muchos niños corriendo, jugando a las canicas y saltando la cuerda. Una gran escuela, colores y un poco de cada uno de mis mundos. Siempre oleré a papel, quizás con un poco de polvo y café. En mis márgenes habrá notas de todos y de nadie. En la primera página, la tinta de la pluma fuente que algún día te regalé y, en la portada, la foto que algún día me tomaste. Cuando sea grande, estaré ahí, en esa repisa.

*Foto: Mond
Deseos
***Gracias GMM

Friday, November 28, 2008

Sin razón

“To live is the rarest thing in the world.
Most people exist, that is all.” ∼Oscar Wilde


Es como estar sin rumbo fijo, como si tuviera alas y pudiera volar hacia donde yo quiera. La cabeza se siente un tanto ligera y los días pasan, eso, simplemente pasan. Es de colores con blanco y negro, café con leche, exprés y capuccino. Los sonidos aumentan y los ruidos disminuyen. El contacto con la piel es exquisito. Los ojos se cierran pero no dejas de ver y los sabores -de repente- ya no son los mismos. La adrenalina no deja de fluir y las ganas de viajar son infinitas. Las ideas nacen a partir de un todo y a partir de la nada. Es como dejarse llevar por lo que sea y cuando sea. Las palabras son insuficientes pero tratas de usarlas todas. Es algo misterioso y un tanto obscuro, es como la primavera y el invierno. No se entiende qué pasa pero pasa. El todo se siente incompleto y la parte es lo único... es... sin razón.

*Foto: Al viento
**Touch me -
Spring Awakening

Wednesday, November 26, 2008

¿Quién soy?

Para T,
“Adolescence is just one
big walking pimple.” ∼C.B.


Hace unos días encontré los primeros indicios de acné en mi rostro. Me di cuenta de que había unas manchas rojizas cerca de mi nariz y en mi barbilla. Me puse un poco nervioso porque no sabía si alguien más las habría notado. Al acercarme al espejo que mi mamá tiene en su tocador, ese que agranda todo y te ves hasta la consciencia, pude notar uno, dos, tres, cuatro... quizás unos diez o quince pelillos queriendo salir de algunos poros de la piel de mi cara. ¿Y ahora?

¡No manches! Hace unos meses todavía me gustaba ver Discovery Kids y uno que otro programa de Cartoon. Ahora, me he dado cuenta de que me llama más la atención el History Channel y escuchar música en mi iPod. Además, me da muchísimo sueño en las tardes y, mientras los demás ven tele, andan en bici o juegan Xbox, yo prefiero dormir plácidamente en la comodidad de mi cama. ¿Tiene eso algo de malo?

La semana pasada, o la antepasada, no me acuerdo bien, me di cuenta que me estaba viendo una de las niñas de mi salón. Inmediatamente empecé a sentir que se me subía la sangre a la cabeza, pero no de enojo, sino de pena. Ella sonrió y, sin más, se dio la media vuelta y se fue. Yo me quedé pensando un rato en la reacción que su mirada provocó en mí; después se me olvidó. ¿Quién entiende a las niñas?

La neta no entiendo muy bien qué es lo que pasa. A veces me levanto de muy buen humor y sin ningún problema aparente, otros días, despierto sin saber qué hago aquí o hacia dónde voy. Unos días me importa, otros, me vale. ¿Quién soy?

*Foto: Mond
Creciendo
**Enter Sandman -
Metallica

Thursday, November 20, 2008

En el patio trasero

Surprises are foolish things.
The pleasure is not enhanced,
and the inconvenience is often considerable.”
∼Jane Austen



Con el rabillo del ojo puedo ver algunos puntos anaranjandos en el patio trasero. Ahí, en una pequeña maceta sobre el asador poco utilizado en esta época de frío, está una planta un tanto silvestre con unas flores que se asoman ya sea de manera solitaria, en pares o tríos. Es el cuadro perfecto, el Monet del jardín y la sonrisa en esta jungla de posibilidades.

*Foto: Mond
Canary eyes
**The lion sleeps tonight -
REM (Cover)

Sunday, November 16, 2008

Dos mil seiscientos

"You can't put a limit on anything. The more
you dream, the farther you get." ∼Michael Phelps


Bien, así es como funciona:

Son 6 horas, 5 equipos con 6 integrantes cada uno. Cada quien nadará 2 medias horas, no seguidas. El equipo que nadé más metros, será el ganador. Para que sepan que la media hora ha concluido, escucharán este silbatazo...

Así comenzó R a nadar la primera media hora del equipo azul. Los demás mientras platicábamos, echábamos porras, veíamos cómo era la dinámica. Las primeras veces siempre son difíciles.

Luego nadó N y siguió L. Después era mi turno. Al escuchar el silbatazo empecé a nadar. No muy rápido, no muy lento. De algún modo sentía que no avanzaba, la línea del carril permanecía estática a pesar de mis brazadas. Al llegar a la orilla, me impulsé con más fuerza para ver si ahora sí podía sentir que me movía. Nada. El calor en mi cabeza se incrementaba poco a poco y, al ver el reloj, las manecillas parecían estar inmóviles.

"¿Qué haces aquí? Los atletas son aquellos seres lejanos que pueden usar sus cuerpos, su fuerza física para divertirse, tú no eres atleta." De alguna manera sacudí los pensamientos derrotistas y comencé a moverme. Solté la idea de que era una competencia y me relajé. Esto era para mí, para nadie más... por nadie más. Como escena de película, mis experiencias en la alberca empezaron a pasar por mi mente una tras otra. La primera vez que me puse un traje de baño sin pensar en cómo me veía. Mi primera clase, mi maestra, el agua acarciando mi cuerpo y éste, cansado en los primeros minutos. La primera vez que falté, la primera vez que me hizo tanta falta ir a interactuar con el agua clorada. Seguí nadando y pensando en mí, en lo que ha sido esta aventura y en como disfrutaba cada brazada, cada patada y cada músculo adolorido.

Así, sin más, sonó el silbatazo una vez más. Me detuve poco a poco mientras S comenzaba su media hora. Mi cabeza ardía y yo sonreía. No sabía cuánto había nadado. No importaba. Mi maestra se acercó a mí con un cono de papel lleno de Gatorade, "Mil trescientos metros" y sonrió conmigo.

Mi segunda vez no fue tan difícil. Al escuchar el silbato comencé a nadar sin preocuparme de nada ni de nadie. Era mi meda hora y quería disfrutarla. Por alguna extraña razón comencé a cantar "Top of the World" mientras cada brazada seguía el ritmo. Cada impulso en cada orilla se sentía mejor y más intenso. La canción me acompañó todo el tiempo mientras mi maestra y compañeros gritaban: "¡Vamos Mond! ¡Ya van diez minutos! ¡Más rápido Mond!". Contrario a lo que siempre pensé, las porras me impulsaron a seguir, there is wonder in most everything I see, not a cloud in the sky, got the sun in my eyes, and I won't be surprised if it's a dream. Era de noche y la primera vez que nadaba de noche en la alberca, mi alberca. Fue delicioso estar acompañada del cloro, las luces, el agua salpicando con mis pies... El silbatazo que indicaba que mi segunda vez había terminado fue más claro y más fuerte. Todo se acabó mucho más rápido, fue mucho menos difícil. "¡Mil trescientos metros más Mond!" dijo mi maestra. Dos mil seiscientos metros en una hora.

...and the only explanation I can find, is the love that I've found ever since you've been around;

your loves put me at the top of the world...

De cinco equipos, quedamos en cuarto lugar. De treinta y seis personas, seguro quedé en el número 36 (no lo sé, no nos dicen), pero no importa, para mí estoy en primer lugar. Mi primer lugar. Gané. Gané la confianza de saber que yo también, como los atletas, puedo usar mi cuerpo y su fuerza para divertirme.

*Foto: Mond
Aliada
**Top of the World -
The Carpenters

Thursday, November 13, 2008

I miss myself...

Nostalgia is a file that removes the rough
edges from the good old days. ~Doug Larson


De mi abuela me acuerdo poco. Ella vivía en Alemania y venía a visitarnos de vez en vez. Recuerdo que no hablaba español y mi inglés no era el mejor. Lo que no puedo olvidar de ella es su sonrisa y, por alguna extraña razón, sus manos. Creo que así nos comunicábamos, sonriendo y jugando con nuestras manos.

Mi abuelo murió pocos años después de que nací. De él recuerdo a un hombre alto, de traje y que tenía que voltear hacia arriba hasta que me doliera el cuello para ver su cara. Sus manos también están en mi memoria, quizás porque es lo que alcanzaba a ver a mi altura.

A mi abuela paterna no la conocí. A mi abuelo materno, tampoco. He visto fotos de ellos y me han contado varias historias de como eran sus vidas, pero para mí son sólo eso, una imagen en un papel.

Hace unas semanas hurté la caja vieja de fotos que era de mi mamá. En cierto orden cronológico, se encuentran nuestras vidas contadas desde el lente de varias cámaras. Huele a polvo y un poco a ella. Tiene su esencia escondida entre foto y foto y cada imagen provoca un giro extraño en el tiempo, de ésos que provocan dolor de cabeza y un poco de mareo.

De mí recuerdo muchas cosas. Mi tamaño pequeño y mis pecas, ésas que mi papá contaba cada mañana y me robaba de vez en vez. Mis incansables ganas de jugar en el arenero o en la alberca aunque ésto trajera consecuencias un tanto dolorosas a mi piel. Mi amor por los libros y mis ganas eternas de escribir cada instante de mi vida. No olvido mi cara sonrojándose al ver a aquel niño que tanto me gustaba o mis lágrimas saliendo sin control ante la muerte de mi primer gato.

Algo pasa con el pasado que lo malo deja de ser malo y se convierte en recuerdo que hace sonreir. Las manos de mis abuelos, las fotos de mi mamá, mi primer gato... es extraño, pero hoy, me extraño.

*Foto: Mond
Nostalgia

Tuesday, November 11, 2008

Es ahí

“There is no feeling more comforting
and consoling than knowing you are
right next to the one you love.”


Es ahí, en ese rincón un tanto egoista. Un calorcito te envuelve como si estuvieras en la playa, en un atardecer en donde el aire fresco se empieza a colar sin molestar. El olor es intoxicante. Es una mezcla casi perfecta de limón, eucalipto y junípero con sabor un tanto salado. Si cierras los ojos y te dejas llevar, a lo lejos se escucha algo así como el ritmo perfecto de un corazón latiendo. En mi recoveco favorito, se siente como si me acariciaran la mejilla con un suave cepillo tratando de decir algo al hacer contacto con mi piel. Es ahí, en esa curva que intenta ser abrazo, sonrisa y beso.

*Foto: Mond
Caricias
**Somewhere over the rainbow -
Israel Kamakawiwo'ole

Monday, November 10, 2008

Colores y texturas

“It takes both rain and sunshine to make a rainbow.”


El sol entra a través de la ventana, el cielo se ve azul con algunas nubes blancas y hace unas horas pasó un avión. El viento se siente un poco frío pero a las hojas de los árboles parece no importarles. A la derecha, el norte se viste de naranja, verde y azul; a la izquierda, el sur regala rosa, amarillo y un poco de rojo... quizás sea guinda. Al oeste se ven edificios altos que reflejan lo que hay al este. La fusión de colores y texturas sólo invita a una cosa: a jugar. ¡Vamos, es lunes!

*Foto: Mond
Rainbow
**Dear Prudence -
Across the Universe

Friday, November 07, 2008

Rojo y amarillo

“The 'not-giving-a-fuck' meter is
as far into the red-zone as ever before.” ∼L.U.


El segundero sigue avanzando. No para ni por un instante. Lo intento quitándole la pila al reloj pero el tic-tac del despertador me vence. El tiempo sigue su curso, nada lo detiene. Las calles siguen en reparación y el tráfico empeora cada vez más. El polvo entra por mi nariz y reseca mi garganta. Empiezo a toser y bebo un poco de agua. Siento el frío bajar por mi garganta y llegar a mi estómago. Cierro los ojos y respiro profundo.

El cielo es de un azul irreconocible. El sol de otoño brilla hacia otra dirección y no se refleja en el edificio de enfrente. El zumbido del refrigerador es constante, pero -aún así- me desespera. La cama sin tender, la ventana abierta... en el piso de arriba se escuchan pasos un tanto desesperados. Me doy cuenta de que tengo hambre y recuerdo que no he desayunado. Sólo unos sorbos de agua.

Todavía hay tareas por revisar, cuentas por pagar, cosas por hacer. Pienso que hace falta un poco de color, salpicar las paredes blancas y mover los espacios. ¿Se podrá? Las imágenes del fuego y la muerte; el azul, el rojo y el blanco de fiesta y mis hermanas de vida celebrando. Esta maldita sociedad que toma lo que quiere sin importarle un carajo lo que suceda. El miedo recorre mi cuerpo y mi piel tiembla. Estoy enojada, estoy triste.

Semana efímera y un tanto irreal. ¿O real? Rojo y amarillo. El tiempo no se detiene. Es viernes.

*Foto: Mond
To the North
**Gangsta's Paradise - Coolio

Tuesday, November 04, 2008

Incertidumbre

El fuego generando incertidumbre, duda. Quemando vidas que no le pertenecen a nadie, cuestionando -una vez más- la seguridad, el terrorismo, el accidente. Impactante, surrealista, irreal... in/creíble... incomprensible... aterrador. Doloroso.







Cambios y retos. Creer en sí mismo, en su gente y en una nación.
Hacer historia, crearla y construirla, no esperar a que suceda.
Inteligencia y poder. Movimiento. Reacción en cadena.
Incertidumbre. Nerviosismo. Expectativa.




*Obama/Biden foto: Mond

Saturday, November 01, 2008

A Tale of Two Cities ...the musical

For James Barbour, for theatre...

"It was the best of times,

it was the worst of times..."
∼Charles Dickens


September 27th, 2008. New York, NY. Times Square. 7:50 p.m. I was sitting down in the middle of row E. I did not know how or when it happened. I was surrounded by 1499 more people and, suddenly, they turned off the lights and I could hear the orchestra playing beautiful music. "Like Les Miz" I had read. Could that be possible?

At first, it was kind of hard to understand what was going on. One scene, another one, a man, a woman, wooden structures coming and going... I was trying to relate all these things with Les Miz! Big mistake. It was until I realized it that I could relax, sit back and let myself enjoy the show. The story wrapped me like a warm blanket and when the crazy lawyer appeared I just couldn't stop looking at him.

Act two began and, by then, I just wanted the show to go on forever. I was deeply in love with the crazy lawyer and wanted to be part of the revolution. When the orchestra started playing "Out of Sight, Out of Mind", I got the chills and felt tears running down my cheeks.

I can't recall a feeling I did not feel that night. I was mad, frustrated, sad, happy, hopeful, nervous... in love... Isn't that what telling a story is all about? The final scene is just breathtaking. I couldn't believe it, I just couldn't. Tears were flowing, my heart was in pain, and I was... part of the story... in the story...

Lights on and curtain call. People stood up and clapped to every and each one of the performers. Every person surrounding me was crying! Standing ovation for 5 minutes or more... I couldn't believe it was over... not this story...

I have seen more than 200 Broadway shows in the last 10 years. I have not seen something remotely similar to what I saw that night. I would not dare compare it with another show. Its identity is so unique, I am convinced it has to remain like that. No people, A Tale of Two Cities is the most amazing and intense love story I have seen in a very, very long time. If you cannot feel it, then you cannot be called human.

The story is not over. It will never be...

**Out of Sight, Out of Mind -
A Tale of Two Cities