Tuesday, July 20, 2010

Treinta y seis

Dice B que hay un deseo que pide siempre que pasa un tren.

Yo pido un deseo cada vez que me despierto.
Cada vez que veo la luna.
Cada vez que pienso en mi Ma.
O que me dan un beso.

Así soy.
Soñadora Mond.

A mis 36 así soy.

Dos sueños.
Eso me regalaron hoy.
Cumplidos.

Gracias.
Muchas.
Los quiero.
A los dos.

Wednesday, July 14, 2010

Desequilibrio

No entiendo y, quizás nunca lo haga, por qué no puede haber un equilibrio. Las mañanas son sensacionales, me llevan a lugares mágicos y -aunque agotada- las satisfacciones crecen con el pasar de los días.

Llegan las tardes y el estrés me cubre como una pequeña nube negra sobre mí. Discusiones, desacuerdos, malos entendidos. No entiendo porqué. Es julio y algo pasa.

6 para 36

Tuesday, July 13, 2010

Siempre

Sostener mi abdomen mientras río hasta causarme dolor y no sentir los pies debido al trajín. El ruido de la avenida y del antro de enfrente; el perro en su cama y los grillos cantando en el balcón.

Esto vivo en más sensaciones que palabras. Dicen que las palabras son mágicas, que invocan aquello que no se ve y no se toca, que traen a nuestros mundos lo que no existe, lo que ha cesado de existir.

Te pienso Ma. Mucho. Si me vieras corriendo de un lado al otro. Creciendo y riéndo. Te imagino regañándome por no organizarme mejor, por siquiera considerar en darme por vencida antes del comienzo. También sé que ayudarías incondicionalmente, acomodarías, limpiarías, coserías y hasta lavarías. Lo que fuera necesario.

Los veo a ellos. Creciendo y aprendiendo a vivir. Paciencia, energía, ganas y límites. A veces me pregunto para qué si hay un mundo en donde no existen las fronteras.

Vengo y voy. Pienso, siento. Mi existencia como presencia, como esencia... al azar.

¿Qué más? No sé. ¿Volar? ¿Soñar? ¿Ser Mond?
SIEMPRE.

7 para 36

Monday, July 12, 2010

Fluir

No puedo entender porqué salen. Así me pasa a veces. Se escapan y no hay manera de detenerlas. Corren hacia abajo y llegan a mi boca. Su sabor a sal, el dolor que provocan en garganta y pecho. No. No estoy triste. Es sólo un momento de lágrimas.

Todo fluye, incluyéndolas a ellas.

Sunday, July 11, 2010

Me acuerdo de mí

¿Será igual en domingo? Las calles y las banquetas mojadas, el olor a pasto -a tierra- mojada, el pino y el eucalipto. Hay lodo y las hojas secas ahora yacen adheridas sobre el cemento. Pasan pocos coches y los motores se alejan rápidamente. De vez en vez cae una gota, ésa que quedó rezagada en algún árbol o algún tejado.

Pienso en mí. En lo poco que lo he hecho. En la luna y sus cíclos. En lo mucho que disfruto el olor de bosque en la ciudad. Una cuadra más. Quiero caminar más y sentirme más. Pasan ellos que ruedan y ellos que corren.

No me detengo. Decido caminar un poco más y sentir mis músculos tensarse. Mi piel comienza a enrojecer por el movimiento constante y mi corazón a acelerarse. Los "buenos días" en el puesto de revistas me regalan la consciencia de mí, de pertenencia a este mi vecindario.

Los pisos de mármol y los ladrillos rojos se fusionan en mi mente. Se crean construcciones nuevas e imagino un collage de materiales. Pienso en mañana y en la aventura, en mi idea y en cómo será cuando se vuelva tangible.

Camino un poco más, ¿por qué no? Un avión sobrevuela mi cabeza lejana de la realidad y cercana a mí. Huele a cemento mojado. Construyen.

Es hora de volver. Repito algunos pasos hasta que cruzo a la acera de enfrente. Ésa que por momentos es un poco más angosta. En poco tiempo se ensancha y me presenta aquel círculo de pinos boscosos. Pienso en "El extraño mundo de Jack" y me río. Él voltea a verme sin entender el porqué.

Sigo. En pocos pasos llegaré a mi camellón favorito. La lluvia lo peina cada noche y éste reverdece como si fuera primavera todos los días. Me detengo tan sólo unos instantes.

Falta poco y no estoy segura de querer volver. Me siento cansada. Sesenta y menos minutos han pasado. El sol comenzó a colarse por la copa de los árboles y la gente ha decidido salir. Mi silencio ha sido mi compañero al igual que él.

Se comienzan a perder los sonidos de domingo por la mañana. Dos estornudos después, entro.

*Fotos: Mond
Sunday morning

9 para 36