Thursday, June 30, 2011

Insomne y con mis letras

Recuerdo aquellas noches de insomnio en donde escribir era parte del paquete lunar. Prender la computadora, cerrar los ojos, escuchar el click click del teclado mientras mis dedos se movían al compás de mis pensamientos. Sobre una pantalla casi en blanco iban apareciendo letras e historias de ésas que ni yo sé bien de dónde salieron. Un paraguas rojo o una hormiga explorando nosequé rincones.


Las caminatas en Nueva York, sus aromas tan especiales, la lluvia y el calor húmedo del verano me llevaron en el tren de la nostalgia a esos momentos de desahogo, de compartir con extraños y de cafés en algún lugar de España. ¿Se acuerdan?

Antes no estaba Jack. Sólo una planta que fue fiel compañera durante 3 años. Éramos sólo ella y yo. La música del bar de abajo nos acompañaba de martes a sábado y uno que otro domingo de boda africana. Sus cosmos
o martinis y un poco de cerveza.

Nueve días que me invitan a un lugar nuevo, a un recoveco nuevo, de ésos que sólo existen en esa mi ciudad de múltiples personalidades.

Bachata y merengue, olor a tabaco y ron. Aquel acento de un español masticado a la dominicana que me lleva a lugar de Caribe y sal.


Amanece y el "silencio"
de una ciudad que no descansa me despierta con sabor a licuado de mora azul. Camino por las banquetas mojadas llenas de charcos que no evito pisar. Vuelvo y revivo aquellos días de verano camino al trabajo. El soundtrack se elige sólo y a mí no me queda más que sonreír.

El avión, la película, el aeropuerto. "Get something nice". Un olor que me lleva a NY, otro que me lleva al mar y otro que me trae de regreso. Vuelvo. Huele a ti.

Insomne y con mis letras.

Thursday, June 09, 2011

I just don't remember it being this orange

"...ir y oler sus diferentes olores,
ésos que me hiciste notar
cuanto te visité la primera vez." -EDC

Aún no decido, y no sé si lo haré, si el regresar después de la maestría -a pasar dos años obligatorios- ha sido un "intercambio cultural y profesional" o una penitencia.

Sé que es triste que me exprese así y que vea mis ya casi 4 años aquí como algo que me ha dejado muy poco profesionalmente. Rechazaron mis papeles para la equivalencia porque "no hay nada parecido en México" y cuando les ofrecí crear algo, lo único que escuché fueron grillitos cantando en la noche. Recuerdo que salí caminando de ahí, cerré los ojos y pensé en NY.

El apoyo incondicional de mi papá que ha permitido que yo me ponga creativa de vez en vez, el haberlo conocido a él, mi lucha constante por mejorar la calidad de la educación (y por lo tanto de vida) de los mexicanos y los ya tan mencionados colores de mi país me enganchan a él y me hacen sonreír. Sin embargo, no siento la grandeza -la mía- que sentía allá o que aún siento cuando voy a caminar por horas en sus calles.

Aquí nací, aquí crecí, aquí me formé. Entonces, ¿qué pasa? O más bien, ¿qué no pasa? No lo sé. O lo sé y me da miedo expresarlo. O me enoja expresarlo porque siento que no encajo en un sistema memorístico y prescriptivo en donde se forman borregos y máquinas repetidoras de información. O me frustro hasta la médula cuando sé que -por años- les enseñaran que el 21 de marzo se celebra el natalicio de Benito Juárez y el 12 de octubre el Descubrimiento de América. ¿Y luego?

Apenas y puedo pasar saliva cuando pienso en que todos -en algún momento- hemos sido un 6 o un 10 o un 8.8 y no un nombre, un individuo con intereses y diferencias.

Hoy es jueves y pienso en el naranja que -por alguna extraña razón- ha estado muy presente en mi vida. Pienso en los olores y en las hojas de los árboles que ya se visten de verano. Pienso en mi cámara que está en servicio y en cometer una locura. Sonrío.

P.D. No recuerdo que me gustara el naranja hasta que te conocí.

Tuesday, June 07, 2011

Sinapsis

No se detiene e impide que duerma. Jack estornuda tres veces y la luz de la ventana de enfrente aún sigue encendida. Tantas cosas en que pensar y tan pocas decisiones tomadas. Eres la única segura, ya tiene tiempo así.

Un avión, dos ciudades, mi cámara y yo. Tú a través de mí y aquellas imágenes que aprendí a tomar contigo. El motor del refrigerador trabajando y la pequeña mosca que vuela en un mismo punto.

Envejezco a tu lado y ni cuenta te has dado. Las imágenes en alta definición no vienen del televisor de la sala. Un cable tirado en el piso y las persianas moviéndose al viento.

No puedo negar que lo he intentado. Ya no está en mis manos y eso provoca ansiedad. Quiero vacaciones, de ésas que me permiten poner la mente en blanco.

¿A qué sabrá Nueva York con música clásica? Un poco de sepia, un poco de blanco y negro. Colores, flores, el parque y una gran pantalla.

Mi respiración es lenta y mis ojos quieren cerrarse. Falta menos.

P.D. ¿Y si me dicen que sí?

Monday, June 06, 2011

8:11 a.m.

"Is the recipes you create
that are the best...."

¿Será? ¿En verdad será cierto que lo que uno crea es lo mejor? Entonces, ¿por qué la gente copia todo y lo copia mal?

Está nublado hacia el lado oeste de la ciudad. Al este se ve el cielo tan azul como se puede ver con tanta contaminación. Hace un poco de frío y eso me gusta.

Tuve pesadillas y eso aumenta mi ansiedad. Quizás cerrar los ojos, relajarme y respirar. Seguro un abrazo de él... un beso... varios.

Quiero volver a dormir un poco. Me invade la nostalgia del Mar Caribe y de un carmenere. Eso me pasa cuando tengo tanto tiempo para pensar.

Compraré un multivitamínico. Eso recomiendan. El Andaluz suena de fondo y recuerdo mis tres o cuatro clases de guitarra. Noseporqué mis patines de ruedas rojas y amarillas aparecen en escena. La bici era amarilla, como mi coche. Las estacionábamos en el pasillo largo que iba a las recámaras de mis hermanas.

Suena el secador de cabello de algún vecino y la puerta de entrada ya se ha abierto varias veces hoy. El foco rojo del celular ya avisa que alguien me busca y el perro duerme a mis pies.

Es lunes. Es junio y no hay secuencias.

P.D. Extraño mi cámara.

Sunday, June 05, 2011

485

A veces pienso
que si escribiera todo lo que pienso,
me sentiría menos abrumada,
ansiosa y perpleja.

Hoy me desperté después de haber seducido -a medias- al director de algún museo al aire libre para convencerlo de exhibir nosequécosa sobre nosequé plantas. Pensé en él y en como los domingos los prefiere para estar en casa, leer y ver películas. Acaricié a Jack mientras él me pedía desesperadamente que le quitara las lagañas que había acumulado durante la noche. Se las quité y comencé a cambiarme para ir a nuestra caminata matutina de domingo. Me asomé a la ventana y vi a un chavo fumando en la calle. Lo vi raro, un tanto sospechoso.

Ya afuera, caminé una cuadra y me percaté de que había olvidado la bolsita perruna. Me volví y fui por ella. Noseporqué no me dio flojera y se me hizo raro. De regreso de la caminata, vi a otro señor y -también- sentí algo raro. Él -a su vez- me vio y se cambió a la acera de enfrente. ¿Me habrá visto como sospechosa? "Todos en el rol de todo", pensé.

Comencé a planear la siguiente hora. "Abriré la computadora, escribiré en el blog y comenzaré a ver qué obras hay en Broadway. Me voy en unos días." Fue entonces que sentí ese sentimiento que siento sólo cuando sé que iré a casa. "El blog", pensé.

Los perros vecinos ladran, la avenida se comienza a llenar de coches, los pájaros están cantando y arriba -en la tubería- se escucha el agua correr. Pasa un avión y sonrío. Termino.