Aunque llueva,
aunque las nubes la cubran,
está 100% llena.
Hablando de palabras sofisticadas mastico la inteligencia. Se desmenuza y se saborea. Es exquisita, deliciosa y vulnerable. ¿El poder? Ese es burdo, sin chiste y un tanto machista.
"No me decido si es un sabor o cuestión de formas." Amanece lloviendo y el olor de tu playera me impide levantarme. Me abraza. Me jala de regreso a ese sueño que comenzó ya hace algunos años.
Treinta y siete. Suena bien. Se ve bien. Se sienten bien a pesar de todo.
Ni una aguja en mi brazo, ni una pastilla en mi boca, ni un juicio hecho al azar borrarán el tiempo. Mis pequeñas arrugas o mis ocho o nueve canas. Todo suena. No sé si adentro o afuera.
Te cuido y acaricio. Me miras y agradeces. "Contigo no me siento solo." Camino y respiro. Huele a aquellas hierbas que a ella tanto le gustaban. Lavanda. Sigo. Viajo. Vuelo. Estoy.
1 comments:
pues nada... leyendote... y sigo con cara de tonto...
Sándalo... es el olor de mis recuerdos
Saludos.
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