Friday, March 16, 2012

Aunque me queje

"Sometimes it's OK if the only thing you did today was breathe."


Algunos piensan que La Ciudad de México es un lugar sucio, inseguro, lleno de autos y gente. Quizás sea cierto, pero pocos son los que logran ver más allá de la mugre y los conflictos viales.

Esta época del año es muy especial. El malva pinta las calles, paredes y cielos de la ciudad, los atardeceres suelen detener el tiempo por segundos y las nubes se acomodan como línea del coro en un escenario.

Amo mi ciudad. Aunque el caos la envuelve día a día, disfruto ver el ir y venir de coches y autobuses, gente paseando a sus perros o al cartero en su bicicleta. El olor a tierra mojada cuando la vecina salpica un poco de agua para barrer cada mañana o la chica de la fonda de la esquina con sus audífonos camino al trabajo.

Me encantaría sentarme a charlar con ellos, conocer sus historias y saber cómo se cruzan con la mía, cómo viven, qué les divierte, a qué juegan.

Así es la ciudad. Ruidosa, grande, de colores... cotidiana. Así me gusta, aunque me queje.

*Foto: Mond
*Jacaranda Urbana

Thursday, March 15, 2012

On the go


Uno punto quince kilómetros y varias jacarandas en flor. En mi cabeza las marchas de maestros y el dolor en mi vientre, la película de ayer y la alberca de hotel que es parte de mis vacaciones imaginarias.

Mi infancia y aquellas preocupaciones de antaño hacen que la mañana se llene de nostalgia. Extraño el viaje en carretera, las tres pequeñas cantándole a una grabadora con pilas tamaño D y jugando aquellos inventos de mi Ma.

Los jardines de Tequisquiapan o Cuernavaca, las horas interminables en la alberca, las papas con dip de cebolla y hasta mi piel que arde por los efectos del sol. Los cinco juntos.

Eso quiero. Con él.


*Fotos: Mond
*Paseo matutino

Sunday, March 11, 2012

Seis

Me cuesta trabajo levantarme. Entre el insomnio y las pesadillas, cuando entra la luz por la ventana de la sala, sólo dormí unas pocas horas.

Pienso en hace seis años. En Nueva York y el viaje a Virginia. En como aún platicaba con mi mamá todos los días por teléfono y en aquella cámara que fue mi cómplice durante varios años.

Paseando con Jack, en una mañana fresca de esas que el sol va calentando rápidamente y rodeada de las jacarandas y su olor, comienzo a contrastar el antes y el después.

Mi mamá diciéndome "mind over matter" cuando me encontraron aquel tumor en el ovario. La graduación de la maestría a la vuelta de la esquina. Los teatros siempre listos para mí. El metro y la primavera tocando a la puerta.

Hoy, mi casa, mi hombre, mi perro. Mi papá guiando mis pasos profesionales, acompañándome y, mis hermanas, haciendo que mi vida tenga una dirección. Un sueño que comienza a tomar forma más concreta sin perder la magia y el ingenio. Una enorme ciudad llena de coches, ruido y un sinfín de oportunidades.

Un país vecino que aún me da y me enseña. Mi México con amigos, colegas y cómplices que creen en mí, en lo que hago y lo que siento.

Una mañana fría de marzo me convierto en Mond, en aquella luna que es cíclica y que todo lo ve. Me rodeo de amigos que vienen y van, que me leen y comparten mis letras.

Llegan otras redes sociales. Más rápidas, más visuales, más... no sé, diferentes. Aquí el espacio es tan grande o chico como uno lo desee, no hay restricciones... no, no las hay.

Pasado y presente chocan y se separan. El tiempo pasa y las historias se siguen contando. Crezco, evoluciono, tomo decisiones que le dan forma a mi vida. Seis marzos y aquí sigo. Pensando en todo lo que me ha dado estar aquí. Me gusta. Me siento bien. Me leo y me releo. Me río hasta de los momentos de tristeza.

No. No hay nada más delicioso que re-conocer mi vida, repasarla. Saber que estoy viva.

Seis años. Mi Ma ya no está, Nueva York ahí sigue, ¿y yo? Aquí. Con él y con Jack. Con mi familia. Mis hermanas de vida. Mis niños. Mi alberca. Mis caminatas... con la lluvia de jacarandas.

...seis.


Thursday, March 08, 2012

Saturday, March 03, 2012

Proyecto Sofi - El Paseo


Imaginemos un día cualquiera. Quizás un viernes en el que no hay que caminar al perro en la mañana. Los números del reloj dicen 9:04 y, al parecer, ya todos se fueron a comenzar con su cotidianeidad.

Salgo de la recámara y Sofi me da los buenos días con un lengüetazo. Me acuerdo de Jack y sonrío...

Los tenis, las canciones elegidas para la caminata, la gorra y el sol que me hace acortar el recorrido porque quema y enrojece.

Un baño, una llamada y un poco de él. Conocer sabores nuevos y recordar las costumbres de mi México. Suspiro. El paisaje invita a seguir la sobremesa. Un rato después, nos vamos.

En el andador de la feria observo a la gente. Dice mi hermana que es mi pasatiempo favorito. Creo que tiene razón.  Descubro rincones desconocidos y los fotografío. A ellos también.

Tarde de recuerdos.

Una cerveza y una pelirroja. Horas de historias y la noche que llega.

Vuelvo.

*Foto: Mond
*El Encierro, Aguascalientes

Friday, March 02, 2012

Proyecto Sofi



Salir de la Ciudad de México siempre es divertido. La maleta, la música, el dinero, la cámara. El coche o el avión, quizás el autobús. Parece que siempre busco algún pretexto para cambiar un poco, por un rato, mi panorama.

El cielo me atrapa. Cambiante en todo momento, nunca igual. Sus nubes o sus estrellas, la luna, mi luna: yo.

El camino sola o acompañada. Los pequeños changarros y los locales de talachas. Los olores que se cuelan por las rendijas del coche y el frío o el calor.

Llegar a Aguascalientes me gusta. Los abrazos son fuertes y llenos de cariño. La plática, o chisme, es algo así como especial con sabor a botana de merendero.

Caminando bajo el sol, pienso en que hacen falta más árboles que den sombra. Quizás un edificio alto o una que otra nube.

Tengo antojo de chaskas y de tacos de lechón. Sonrío porque recuerdo aquella película, la de Babette, en donde la comida es más que alimento.

Lo extraño. Quisiera que estuviera aquí con su cámara tomando fotos, explorando, investigando... curioseando como sólo él lo sabe hacer. Sí, me hace falta.

Pausa. Vuelvo después.

*Foto: Mond
*Sofi