Tuesday, August 07, 2012

Treinta y ocho

Cor ad cor loquitur


Ese viernes, 20 de julio, parecido a cualquier otro comenzó con él a mi lado. Una bolsa azul, con una caja dentro de una caja. Él sabe lo mucho que me gustan las sorpres, ésas que él inventa, medio planea e imagina. Desperté junto a él y el día comenzó a girar.

Rodeada de niños, papas con Gusanito en vez de pastel y muchos colores. En las ya tan conocidas redes sociales, mensajes de cariño, abrazos, buenos deseos. El teléfono con voces conocidas y allá, en algún lugar, mi Ma.

Unas alitas, cerveza, amiga y él. Recordando pasado, viviendo el presente y deseando el futuro. Riendo y bailando. Sus besos y algunas travesuras.

Treinta y ocho. Embarrándome de vida, tropezando, tejiendo historias... Treinta y ocho. Aún adicta a los sueños, al ser humano y a creer en esa luna que a veces se deja ver.

Treinta y ocho. Los pienso y sonrío. Los veo. Los huelo. Los escucho. Sabor a mole poblano al ritmo de saxofón. Treinta y ocho momentos coloniales en un auto amarillo compartido con millones de pelitos blancos.

Treinta y ocho.
Un corazón.

*Foto:  Mond
*Mozart Heart, Swarovski



Monday, August 06, 2012

Missing you

Con tu olor a cigarro y Chanel No. 5, con tus ojos azules y tu dislexia, tu obsesión por el orden y la limpieza; tus manos y tu acento extranjero.

Aquellos consejos hechos con base en el sentido común, ése que parece haber muerto. Tus ideas fantásticas y la manera en que me hacías pensar. Tus lentes, tu café de media tarde y tu eterno juego de solitario.

Las mimosas de tu cumple y tu risa a carcajadas después de decir una grosería clandestina. Tus abrazos a cuentagotas y aquellas caricias cortadas.

El helado anual, las bolsas de papas y nuestras comedias románticas. Tus palabras de aliento y Mozart a todo volumen...

Sí, me haces falta hoy. Mucha.