Thursday, December 19, 2013

Irreversible

Hace frío y me encanta. El viento huele a invierno y el cielo es azul profundo. El sol comienza a calentar más tarde, quizás alrededor de las 10. Inhalo profundo. Se hizo costumbre cuando vivía en NY. Mis pulmones se enfrían un poco y mi sangre comienza a correr más rápido. Es raro, lo sé, pero así lo siento.

Vuelvo. Después de algunos meses, después de recuperarme poco a poco. Me veo, me escucho, me hago consciente de mí, de lo que soy, lo que siento, lo que quiero. Afuera se escucha un pájaro cantando. Permito que el frío entre por la ventana. Me gusta. Siempre me ha gustado.

El tiempo. Siempre el tiempo. La vida que se embarra en mí y es inevitable. Como yo. Palabras perfectas y sensaciones nuevas. Emociones que se convierten en realidad a través de la magia... su magia... nuestra magia. Está. STAR.

Los olores. Ésos que se clavan en la memoria, que no se van. Ésos que se vuelven la esencia de una historia, quizás de dos. Suspiro una vez más. El frío entra. Me gusta. Se repite.

Son ciclos. Caminar por la calle cada mañana, correr un poco, viajar en el auto. El día y la noche. Aquellos momentos. Nuestros momentos.

Pienso y me detengo a escuchar, a oler... a sentir. ¿De qué se trata? Surgen mil preguntas más. Se rompen esquemas y, de repente, tengo la razón.

Ruedan lágrimas por mis mejillas. Fluyen. Así es esto... irreversible.

Wednesday, August 28, 2013

Ella no soy yo

Cierro los ojos.

Aún puedo ver nuestro reflejo en la pantalla.
Tú, en el taburete. Yo, encima de ti, enredándome.
Tu torso desnudo, mi boca en tu cuello.
Mis manos deslizándose suavemente por tu espalda,
tus hombros, tus brazos...

No me reconozco.
No sé quién es la chica del reflejo.
Ella, la del cabello largo y las manos delgadas.
No. Ella no es yo, ella es ella, la que me mira,
la que te acaricia, la que te besa, la que te siente...
Ella no está en mí, aunque -ambas- sintamos lo mismo.

Tuesday, August 20, 2013

Contigo estaré




Espérame tranquila 
siento que mi alma te puede ver 
acércate a mi vida 
y deja que lo haga yo también. 
Enséñame lo que haces 
que no te puedo dejar de ver 
tus ojos dicen todo 
tus labios sólo dicen "ven". 
Repaso las cosas que me dices 
las que no, lo hago también 
para ver si hay algo que me diga 
que contigo estaré. 
Y tanto soñar contigo 
ha hecho más lenta mi espera 
despierto y siento frío 
quiero tu piel acariciar. 
El día que no te veo 
apenas puedo respirar 
y mi único deseo 
es que no vuelva a pasar. 
Repaso las cosas que me dices 
las que no lo hago también 
para ver si hay algo que me diga 
que contigo estaré.

Thursday, July 18, 2013

Tú siendo tú



Tus manos en mi espalda, de arriba hacia abajo. Con cuidado. Como siempre... Tus brazos rodeándome, tu boca en mi cuello, tu olor en mi piel... Tus dedos memorizando el mapa de mi cuerpo, tus ojos en los míos, mirándome... Siempre. Tu boca en la mía, tu sabor, tu sonrisa... Tus colores. 
Tú siendo tú, pero conmigo. 

Sunday, July 07, 2013

Metamorfosis sabor mora


Subir, bajar, salir, pasear a Jack, volver a salir, ir al gym, correr, comer, sacar cuentas, comprar material... Otra vez subir, bajar, pasear a Jack... correr.

Detenerme. Alejar la vista lo más posible y relajarla. Hay momentos de cotidianeidad. Los 3 chicos que bajan en su patineta, el árbol que se puede abrazar, un arete, un grillete liberado, las orugas y el mastuerzo.

Rosa con morado y un poquito de amarillo. Colores brillantes con música nueva. El depa transformándose... yo en metamorfosis. Los comentarios perfectos, el David de Miguel Ángel... una vida de colores.

Detenerme otra vez. Respirar profundo. Oxigenar los pulmones. Sonreír y reír. Los perros ladrando, la luz brillante. Transformaciones y reestructuras. El tiempo que insiste en seguir caminando, dos corazones que se sincronizan y en el espacio millones de estrellas.

Subir, bajar, salir, pasear a Jack...

*Foto: Mora
Un regalo

Tuesday, July 02, 2013

Besos de tequila

Porque todo llega en el momento perfecto...

Doblé en la equina para ver de quién es la sombra
Que escapa y lo perdí
Mi madre dijo que en cada espalda
Hay un mapa y pienso en ti
Y en tus palabras, flaca
Y los puñales que me clavas por debajo de tu falda 

Doblegué al ego pa' soltarme en esta carta 
Y con temor contarte que te quiero 
Y que me espanta, que sé que es lo que me falta 
Y sé como conseguirlo 

Pero no evito el miedo de ser el mismo y no saber sentirlo 
De repetirte lo mismo que he dicho en tantas ocasiones 
Que sólo hoy el abrazarte es rogarte no me abandones 
Y poder engañarte y decir que aún no estoy listo para esto 
Pero superé el pasado y para ser honesto lo agradezco 

Todo lo que soy es por los pasos que he dado 
Si alguna vez me equivoqué te juro ya estoy curado 
Pues lo mejor pa' el alma es aceptar cada capítulo 
Cerrado sellado con lágrimas y risas de verano
Las heridas cicatrizan pero dejan marcas de verdad 
Lo grita mi labio partido por la mitad 
Y pedazos de dignidad piden ayuda 
Desde el fondo de un vaso de whisky con soda 
Harto de seguir por moda 
Muerto por seguir soñando con tu roce de seda 

Esperando que la cárcel sean tus piernas 
Para mi toque de queda y vivir en cincuenta minutos 
Toda una vida a tu lado sediento de beberme tus latidos 
Quiero compartir en cada beso todos mis secretos 
Que me des tu tiempo y quedarme bajo tu cielo 
Que es eterno y yo fracasos tu noche de sueños 
Enséñame a vivir bajo tus destellos tan tiernos 

Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida te miro y me miras Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida te miro y me miras Todos los besos que no di son para ti quiero que seas mía 

Quiero tu dulzura, estar a tu altura 
Entender esa nomenclatura que me lleve a tu cintura 
Quiero ser tortuga, tu verdad y tu mentira 
La aventura que olvidar que descarte soledad pura 
Toma mi mano nos convertiremos en estrellas 
Serás mi poema de noches bellas entre botellas 
Te conocí y me comencé a desconocer 
Cambió de música mi vida y no sé 

(Como explicar…) Como explicar 
Que extraño a quien justo conozco 
Que con esto intento conquistar un beso más que un rostro 
Soy el verso costo que atravieso cada vez soy otro 
Y otro y otro hasta ser tu perfecto 

Se busca cómplice lo puse claro en el anuncio 
Y no pise tu cielo hasta que se soltó como chubasco 
Sobre mí con tus palabras dulces, tus ojos grandes 
Lloviendo en mi camino con la fuerza de tu sangre 
Hola vengo a perderme en tu mirada 
A que no estés sola, a compartirte mi almohada 
Disculpa si incomodan mis palabras no tengo más 
Nada para dar que la mitad de un alma ya cansada 
De fracasar pero dispuesta a volverlo a intentar 
Por tu mirada para estrenar de nuevo alas 
Las tuyas tienen mi medida, (tus alas tienen mi medida…) 

Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida te miro y me miras Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida te miro y me miras Todos los besos que no di son para ti quiero que seas mía 

Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida te miro y me miras Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida te miro y me miras Todos los besos que no di son para ti quiero que seas mía 

Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida te miro y me miras Muero por tener algo que ver contigo mujer de los besos de tequila 
Porque antes de ayer tú no existías en mi vida

Monday, June 24, 2013

Morado con amarillo


No sé bien de qué escribir. Si de la luna o del sábado, quizás del domingo. De la lluvia y las plantas o de la copa de vino blanco...

Las caminatas de los domingos las disfruto más después de la lluvia. Todo se enverdece y las flores silvestres se asoman sin pena. El olor a hierbas y el pavimento ennegrecido interactúan como si pertenecieran al mismo gremio.

Hay una sensación de cambio, de reacomodo y de libertad. No sé bien de dónde viene o por qué se presenta.

Las llaves de la vecina que cuelgan en mi puerta y las letras de complicidad de aquellos que creen en mí. No hay ni principio ni fin, sólo el tiempo y su eternidad.

Sonidos conocidos y desconocidos, al igual que aquellas emociones que logran hacerse conscientes. Las puertas que se abren y otras que se cierran. Los viajes por venir y la aparente estaticidad de lo cotidiano.

El movimiento de historias perennes que viajan por mi imaginación una y otra vez. Personajes reales que se convierten fácilmente en ficticios con los cambios climáticos, con la lluvia y con el sol.

Nada se detiene. Las pausas son sólo eso, todo continúa.

Tuesday, June 18, 2013

The sunny side of the street

“Grab your coat, and get your hat, 
Leave your worry on the doorstep 
Just direct your feet, 
To the sunny side of the street.” 
~Dorothy Fields

Leo por ahí que el día está como para subirse al auto y manejar sin rumbo fijo, por carretera. Camino por las calles cercanas al depa y miro el cielo. Azul, como cuando era pequeña. El sol calienta sin quemar y el viento transporta algunas nubes.

Mi caminar es tranquilo. Como siempre. No llevo prisa. Aunque tengo a donde ir, lo hago con tiempo. Siempre me ha gustado poder pasear, detenerme a observar momentos, lo cotidiano, lo que me rodea.

La sirena de una ambulancia que corre por la Avenida de los Insurgentes llama mi atención. Un Mercedes Benz y un Audi. Trato de ver a quienes manejan pero las ventanas entintadas me lo impiden. La gente cruza la calle apresuradamente para alcanzar el MetroBus y yo sigo acumulando historias que no me pertenecen.

Al cruzar la esquina me invaden recuerdos de Nueva York. Del tiempo en el que caminaba sola. Los autobuses, los árboles en flor, aquel olor tan particular, tan personal.

Entro a la tienda y mi Ma se convierte en presencia. Sonrío y la empleada sonríe conmigo. "Son cuatro pesos", me dice. "Ése cuesta cinco". Elijo el de cuatro y me llevo un poco de magia. Vuelvo a sonreír.

El regreso es igual. Pausado. Encontrando en cada rincón aquello que no busco. Los coches, el teatro, el café en aquel callejón.

Difiero. El día está como para salir a caminar, para observar momentos e inventar historias. Para sentir el sol en la piel, encontrarte en el reflejo de los vidrios y sonreír.

*Ilustración: Akire San

Monday, June 17, 2013

Texturas y colores


La sala, el estéreo, el estudio y yo. Los LP's de distintas películas musicales y los de Cri-Cri también. Las faldas circulares que algunas vez fueron de mis hermanas y la idea de que el mundo fantástico del teatro me pertenecía. Era mío. Yo decidía el color de las luces, la música, quién actuaba y quién no. Yo era todos y todos eran yo.

Los sillones se convertían en bancas de un gazebo o en la cama que hacía falta para contar la historia. Los paraguas de la entrada, las flores del jardín, los tacones de mi Ma y la caja de sombreros que nunca supe en dónde quedó.

Horas. Tardes enteras de bailar sin parar. Cantar sin ser escuchada y de dirigir a compañías conformadas de seres imaginarios, ésos que sólo existen en mi cabeza.

Historias ya contadas o aquellas que alguna vez inventé. Personajes de colores con pelo de estambre o el gato que meneaba su cola de espectador. Era yo, conmigo, mi tiempo, mi espacio, mi imaginación ininterrumpida, sin juicios, sin bien o mal.

Un escenario con su telón de madera. El olor a alfombra nueva mezclada con cigarro y el barro de aquel piso colonial. El beso imaginario de aquel hombre que nunca existió y la música de la batuta de la aguja del tornamesa.

Ahí mi mundo. El impenetrable, el que nunca necesitó de explicaciones. Ése que aún existe cada que me siento en una butaca. Ése que me permite escapar de las realidades que se me presentan. Ése que no me importa si los demás entienden o no. Ése que es mío.

Friday, June 14, 2013

DNR

A mis pies, un montón de agua que me cubre hasta el tobillo. Transparente, con muchos peces de colores. Algunos corales y uno que otro animal del cual no recuerdo su nombre. Hermoso. Hacia arriba el cielo de un azul muy profundo con varias nubes muy blancas, muy esponjadas, muy como tanto me gustan. 

A mi derecha, Jack. Corriendo hacia el agua y luego a la playa. Jugando con una pelota muy amarilla, de las que rechinan, de las que tanto le gustan. A unos metros, mi Pa en un camastro bajo una palapa. Leyendo un libro y disfrutando del viento, ése que cubre el calor. 

Mi sombrero, el verde con amarillo, se intenta escapar de mi cabeza y yo me río cada vez que logro detenerlo. Las olas rompen el silencio y el "splash, splash" de las patitas de Jack llaman mi atención. Mis pies se hunden cada vez más en la arena y yo no lo evito. A lo lejos, aquellas flores tropicales que me recuerdan a mi Ma, sonrío. 

Respiro profundo y cierro los ojos... DNR. 

Wednesday, June 12, 2013

De mi Pa para mí

Cómo decirte que siempre has sido amada
Sin condiciones, desde pequeña, nunca olvidada
Cómo quisiera oírte que me dijeras
Sin reticencia y que yo supiera
Qué hay en tu alma, qué hay en tu vida tan apreciada

Eres persona, eres mujer, eres esencia
De humanidad única, bella y tierna
No vale en ello logros, medallas, sólo presencia
Como mujer, hija, que con paciencia
Y amor me tienes en atención eterna

Que no seas tú quien se vive dura
No son los títulos los que te dan valor
Ni ser brillante te hace segura
De ser quien eres, como una armadura
Sino sólo aquello que para ti es amor

Thursday, May 02, 2013

Complicidad roja

Caminaba bajo la lluvia. Traía su paraguas rojo, pero no quiso usarlo. Se sentía un poco triste y la lluvia ocultaba un poco sus lágrimas.

Estaba en París. Sus calles empedradas se iluminaban desde las ventanas de los pequeños bistros. El aroma a café invadía sus recuerdos y el frío la llenaba de nostalgia.

Su mamá había muerto. El único objeto que ella tenía de ella era aquel paraguas rojo que se negaba a abrir. La soledad le permitía pensar en su infancia, en ella y en los lindos momentos que compartieron.

La lluvia comenzó a caer con más fuerza y ella abrió el paraguas. Éste la cubrió como su mamá lo hacía cuando era pequeña. Ella sonrió, las lágrimas cedieron y el frío se dejó de sentir.

Wednesday, March 20, 2013

Con bandera pirata de la felicidad



¿Cómo dicen? En el marco del Día Internacional de la Felicidad... o lo que es lo mismo: inventemos un día para que la gente crea que todo está bien, camino por las calles observando si realmente somos felices. Sin embargo, es en las redes sociales y en mi iPhone que encuentro las burlas que me hacen reír aunque -en realidad- eso no significa que seamos felices.

Me encuentro con ideas mucho más creativas sobre el tema:

1. ¡Día Internacional del Día Internacional!
2. Día Internacional del megusta
3. Día internacional del único día que no se celebra nada
4. Día internacional de recoge la caca de tu perro en la calle
5. Día internacional de deja de celebrar solo 1 día de lo que tienes que celebrar todo el año
6. Día internacional de los que estamos hartos de los Días Internacionales
7. Día internacional del (la) amante
8. Día internacional del foco rojo
9. Día internacional de la habichuela mágica
10. Día internacional de la pata de perro
11. Día internacional del bigote del gato
12. Día Internacional del pie de atleta
13. Día Internacional de la lucha contra el acné
14. Día internacional de la dignificación del síndrome premenstrual
15. Día internacional de la tortilla hongueada
16. Día internacional del pepino aguado (sin o con albur)
17. Día internacional de la lámpara azul
18. Día internacional de la persiana doblada

Y algunas más que sólo refuerzan mi loca idea que el "pueblo" suele tener mejores propuestas que las de quienes nos gobiernan o dicen gobernarnos.

Así es como en un miércoles cualquiera (de equinoccio primaveral), navego con bandera pirata un poco a la deriva y sin rumbo fijo, hacia un futuro siempre incierto pero sí, un poco más feliz que ayer, aunque eso no le da al día la espantosa etiqueta de día internacional de la felicidad.

*Gracias Akire y colaboradores por sus valiosas aportaciones para este post.

Monday, March 18, 2013

Madness

"I became insane, with long intervals of horrible sanity."
 -Edgar Allan Poe


Si camina por las calles, el ruido de lo cotidiano comienza a hacer lo suyo. Los escenarios de autos, gente, calles... le permite pausar la mente aunque sea por unos minutos. Respira. Cierra los ojos y exhala. 

Si no es el trabajo, es el pleito en casa o -quizás- la tristeza y el miedo a los cambios que vienen. El helicóptero que sobrevuela su casa la distrae por segundos y las notificaciones del celular sólo hacen que su corazón salte una y otra vez. 

Una película. Empieza pero no logra concentrarse. La ropa. Los trastes. La maleta vacía en el pasillo. Una copa de vino blanco para relajarse. Nada parece funcionar. Barrer el balcón y sacudir el mueble. Un poco de música. La que le pertenece sólo a ella. No. Las voces no se han ido. 

Cerrar lo virtual. Maldita memoria. Unas lágrimas y una colección de suspiros. Tampoco. Un poco de patchouli y varias velas blancas. La cabeza comienza a doler. Del lado izquierdo, cerca del ojo. 

Agua. En la cara y para beber. Reacomodar cajones. Colgar y descolgar la ropa del clóset. ¿Qué más? Leer algunas páginas de algún libro del buró. Unos minutos. Asomarse por la ventana. Ver los autos, la gente pasar. 

No parecen callarse. Nada está bien. Todo está hecho nudos. Enero, febrero... marzo. Respira. Exhala. Más lágrimas y el desacomodo de ideas. Sobreanálisis de todo y el tiempo lento. Espera sin paciencia. El pasado en el presente y el futuro en algún rincón perdido. 

Silencio. 

Friday, March 15, 2013

Flor de jacaranda

"I know what it's like to be afraid of your own mind."



No sé qué es lo que más me gusta de ellas. Quizás su color -malva- ése que sobresale de entre las copas de otros árboles. A lo mejor, sus ramas retorcidas que llevan las flores en varias direcciones. También pueden ser sus pequeñas hojas que logran un movimiento sutil, casi perfecto con el viento. El olor tan peculiar que nos regalan cuando florecen o el modo en el que caen como una lluvia silenciosa formando un hermoso tapete.

Son contradictorias. Entre su escándalo y su silencio. Su vestido y su desnudez. Su invierno y su primavera. Su vaivén y su firmeza.

Quizás me gustan por la nostalgia de infancia o por la complicidad de aquel día en que desapareciste conmigo. Quizás por cíclicas o -probablemente- por su perfección.

Wednesday, March 06, 2013

De por qué empecé a correr...


Yo sí quiero llegar a vieja. Pero no una vieja inútil y sin fuerza, sino una vieja de ésas que suben y bajan, van y vienen, inventan y crean una y otra vez.

Con el último episodio de urgencias médicas vivido en mi familia, me hago más consciente de la importancia de estar bien físicamente. Mi vecina dice que el cuerpo es una maquinita que hay que mantener y para eso son importantes varios aspectos.

Mi historial médico también deja mucho que desear. Hipertiroidismo, hipotiroidismo, que la cirugía de X o la endoscopía de Y. Que si la glucosa y el no sé qué. Las rodillas operadas y quién sabe cuántas cosas más.

Desde hace poco más de 5 años comencé a nadar. El levantarme temprano modificó mis horarios haciéndome sentir -a veces- como viejita que se duerme temprano. Luego llegó Jack, a quien acostumbré a que el primer paseo del día se da entre 7 y 8 am. Elegí la natación porque mis rodillas no son muy estables y me habían dicho que los deportes de impacto acabarían por desestabilizarlas aún más.

Luego, por vacaciones en la acuática, comencé a caminar distancias pequeñas que luego fueron aumentando en ritmo y longitud. Hace poco, unos meses apenas, caminaba en la caminadora (valga la redundancia) cuando me pregunté qué pasaría si me pusiera a trotar un poco. Pensé en hacerlo por 5 minutos y luego continuar con mi caminata. ¡Uff! Jamás pensé que no aguantaría ni un minuto. Me faltaba el aire y las piernas se quejaron casi de inmediato.

Mi experimento continuó a pesar de los dolores, la falta de aire y las voces en mi cabeza diciéndome que mis rodillas flaquearían. De repente ya podía correr 2 minutos y caminar 10, lo que luego se invirtió porque un día en Oaxaca, caminé 2 minutos, corrí 10 y así me seguí por 45 minutos aproximadamente.

Me enseñaron la importancia de los tenis, el sostén deportivo, los audífonos, los gadgets. Comencé a combinar la natación con el correr y entendí que mi condición física era muy buena; sin embargo, mis piernas necesitaban fortalecerse y mi forma de respirar cambiar de un deporte al otro.

El año pasado, después de un muchas visitas al endocrinólogo y a la ginecóloga y después de empezar a correr, por fin empecé, no sólo a bajar de peso, sino a sentirme bien. Mi cuerpo me pide alimento más sano, tengo más energía y -aún con mi papá en el hospital- el correr ha sido el deporte que me permite desestresarme ya que ir a la natación no ha sido posible.

Siempre inventé mil pretextos para no correr: las rodillas, la columna, la edad, el tiempo, etc. Hoy cuando escucho a otros con esos pretextos me río por dentro y pienso que se están perdiendo de una de las mejores experiencias de vida que existen.

Antes del amanecer

6:25 am. Los pájaros anuncian que comienza a amanecer. Jack invade el espacio de mis pies en la cama y la radio ya tiene 10 minutos hablando sobre los sucesos del mundo, el tráfico y otros temas a los que no he puesto atención.

La temperatura de 6 grados centígrados promete elevarse a 25 y mi cobija a rayas comienza a estar de más. Pienso en la rutina del día, los pendientes y me hago bolita. Cinco minutos más.

Lento. Así comienza el día y se va moviendo más rápido poco a poco. ¿Por cuánto tiempo cantan los pájaros? Ya llevan 10 minutos.

Hugo Chávez murió ayer y, al parecer, el cónclave papal será el lunes. Aquí, la "maestra" está en la cárcel y los manifestantes siguen en las calles.

En fin. La vida sigue y en 12 minutos suceden muchas cosas. Hora de levantarse. Buenos días.

Monday, February 25, 2013

Rush Hour



¿Cuánto tráfico habrá hoy? ¿Hasta dónde llegará la fila de autos? Conecto el iPhone al sonido del coche. Busco entre mis listas y elijo la que va con mi estado de ánimo. Varía mucho. Beethoven, Mozart, el concierto de Aranjuez, The Carpenters o musicales de Broadway entre muchas opciones más.

En el camino, hay espacios que me permiten leer noticias o responder algún correo perdido. También existen esos espacios en donde puedo acelerar y disfrutar de los árboles y del cielo.

Ahí, en el poniente de la ciudad, parece que la gente paga por los atardeceres que se vuelven cotidianos. Yo me pregunto si todavía hay quien se detiene a admirarlos, respirar profundo y sonreír. Yo lo he hecho más de una vez.

Por mi cabeza pasan un sinfín de ideas, de recuerdos, de problemas sin solución y de paisajes inventados desde los elementos que se me ofrecen. La casa de la esquina con sus ventanas siempre abiertas y la luz siempre encendida; el poli de la caseta que parece estar de buen humor; el teleférico rojo arriba de mi cabeza o los trineos deslizándose en la nieve hasta llegar abajo.

El tiempo se mide en canciones y en luces verdes, en placas conocidas y en autos de lujo. Subidas y bajadas, llegar a la cima de la montaña y disfrutar de un lindo espectáculo de luz, sonido y olor a ciudad.

De Reforma a Periférico y de Periférico a casa. No importa cuánto, importa cómo, qué y para qué.

Wednesday, February 20, 2013

*Cinco*



Un restaurante, tú y yo. Tú ordenabas por los dos. Delicioso.

Si el primer beso fue robado, el que sigue ¿por qué no?

Monday, February 18, 2013

De luna y de locos



Llegué y me senté. Junto a mí, él. Las luces comenzaron a cambiar y a lo lejos se podía identificar una figura humana. Se movía hacia mi izquierda. Su derecha. Comenzó a hablar de su trabajo y del gobierno. De perros chismosos, de ella y del rey de España.

Una cama, una mesa. La cobija que es vestido y la pared que le acompaña. En medio: yo. Lo que está bien y mal. Lo que se acepta y lo que no. La imaginación que persigue a la creatividad o viceversa. La tierra sentada en la luna y un ejército de soldados que la defienden.

En mi cabeza: tú. Nuestras locuras, nuestros viajes, nuestros abrazos y nuestros besos. Lo incierto y aquello que nos llama locos.

Afuera la luna. Sí, ella amenazada por la tierra. Por la realidad impuesta y por el miedo a ser quien se es. Así pues, soy.

Me quedo con tu "pues sí". Te dejo mi "te amo".

Soy, la luna: Mond

Saturday, February 16, 2013

¿Me crees?

¿Y si camino descalza sobre la arena, sobre el mar? Quizás sobre la nieve para dejar de sentir. Sobre el pasto recién regado o sobre las hojas secas.

¿Y si cierro los ojos y vuelo, si me asomo desde arriba? Navego a través de las nubes sintiendo el viento en mi cara. Doy tres volteretas y paso al raz de aquel lago.

¿Y si nado sin ropa y el agua me acaricia toda? Toco las piedras de río con las puntas de mis pies. Pruebo el agua que brota de aquel manantial.

¿Y si te beso en los labios, en tus ojos, en aquel mi rincón favorito?

¿Y si te digo que te amo, me crees?

Thursday, February 14, 2013

En La Condesa

El piso se mueve cuando pasan los camiones. Todo retumba y parece que tiembla. Desde la cocina se percibe el delicioso aroma del ajo y la cebolla, quizás algo más que aún no logro distinguir.

A mi izquierda, Jack que ya paseó y le toca un rato de descanso. A mi derecha, O jugando con el iPad de mamá. S trabaja un poco y ronda la cocina de vez en vez para supervisar el platillo gourmet del día.

Los perros afuera ladran, las calles rugen y la gente no pausa. Es un día caótico y lleno de hipocresía. Yo me refugio aquí, con mi gente y en mi espacio. Haces falta. Mucha.

Wednesday, February 13, 2013

Aquí

No sé bien a qué hora me tengo que ir. Hoy he tenido más tiempo sola y me siento a respirarte en la distancia. Los recuerdos se meten sin invitación mientras la lavadora trabaja a marchas forzadas. La tele suena junto a mí pero no le pongo atención. Busco en el futuro y sólo logro llegar al pasado una y otra vez.

El olor a detergente invade el depa. Como aquella vez que había pocos cambios de ropa. No importó. Jack duerme. Se ve cansado de ir y venir, de no estar en su espacio, de no pertenecer. Las plantas tienen sed y el sol ya calienta la sala. Me refugio en la recámara y no dejo de sentir ese estúpido hueco en el pecho.

Civismo no me llama, pero aún así hay que ir a trabajar. El reloj descansa en el buró esperando abrazar mi muñeca. Los aretes, el anillo, el collar. Salgo a caminar y no me reconozco en el reflejo de los autos. El calor me abruma y las jacarandas en la banqueta me hacen sonreír.

Tuesday, February 12, 2013

6:39 am

Despierto cada hora. Calor. Frío. No puedo dormir. Acaricio a Jack y pienso en mañana.

Laboratorios médicos, el plato del bien comer, el sistema óseo, correr. Pagos, transferencias, NY...

La radio canta las noticias. 6:36 am. Norcorea y la renuncia del papa, una mujer que muere en Tecamachalco y los atardeceres de ayer.

Un poco de futbol español y el refri que sigue ronroneando. El Necaxa y el América, el tránsito que aún avanza muy bien y el sol que todavía no se decide a despertar.

6:39 am.

Monday, February 11, 2013

No estoy. No soy.

Suenan las campanas de alguna iglesia cercana. Algunos pájaros cantan y, en alguna escuela, toman distancia por tiempos y avanzan a sus salones. Una ambulancia corre al hospital y Jack me pide salir con la mirada.

La cobija amarilla que envuelve mis piernas me llena la garganta de nostalgia y, en el cuarto de junto, se escuchan las noticias de la televisión. Aquí no pertenezco. Ni allá.

En el rincón mis tenis y en el baño mi Buff. El sol comienza a colarse con la fuerza con la que nunca se ha colado allá. Comienza a hacer calor y en mi pecho el vacío sólo se hace más grande.

El día ha comenzado y los recuerdos empiezan a asaltarme. Mi corazón se brinca latidos y las lágrimas se quieren escapar. Los ladridos de aquellos perros me recuerdan a nuestros vecinos de atrás. Mis vecinos.

Un gallo y un coche. Más pájaros y un conjunto de imágenes. Hoy no quiero estar, no quiero ser.

Sunday, February 10, 2013

Si pudiera olvidar

Camino sobre las semillas que tiran las jacarandas. Se siente suave y crujen de un modo muy particular. Jack corre en el camellón y busca ardillas para jugarles alguna broma... nunca caen.

El sol se asoma desde hace ya varias horas y aún así prefiero la obscuridad y el silencio que me ocultan. El tiempo no deja de pasar y las cosas sólo se desacomodan más. No sé. No sé qué me pasa. Seguro es la pérdida o los recuerdos o la mentira o el amor. Seguro es la falta de pertenencia y la ignorancia social.

¿Qué importa? Ya todo está roto y las piezas comienzan a perderse. Busco respuestas y me encuentro con aquellas que más duelen.

Nada que hacer. Respirar profundo, llorar, extrañar y, algún día, olvidar. No quiero. No. Afuera el sol y los pájaros. Aquí los recuerdos perennes y el refri ronroneando. Las matemáticas en mi cabeza y las náuseas que me acompañan.

No quiero. No.

Thursday, January 31, 2013

Suspiro cotidianeidad

Jack ya se acomodó cerca de mis pies. Ya metida bajo las cobijas trato de repasar los sucesos del día y suspiro. Mis rumbos dentro de la ciudad comienzan a cambiar y esto provoca que mis ideas se empiecen a mover. Es como si el cambio provocara ganas de crear dentro y fuera del trabajo.

Los largos viajes en el auto me permiten enterarme de las noticias de mi país ya sea por radio o Twitter. Los paisajes que -a primera vista parecen ser los mismos- cambian constantemente y me ofrecen una extensa gama de posibilidades... se convierten en la paleta del pintor o la pluma del escritor.

El perro del vecino ladra al tiempo en que el garage de mi edificio se abre para luego cerrarse. En la esquina la lámpara de lava ilumina con sus movimientos rojos y los tacones de la vecina anuncian su llegada. Afuera, en la avenida, los autos siguen un ritmo constante marcado por el semáforo de la esquina. Un poco más lejos la tragedia de PEMEX promete una noche cansada, intensa y de trabajo arduo y cansado.

En su casa, mi Pa descansa y se recupera poco a poco. En el cielo la luna y -por allá- el hombre aún trabaja.

Suspiro cotidianeidad.

Tuesday, January 29, 2013

Siguen lloviendo jacarandas

Creo que me tomo la vida muy en serio. No me río tanto, no invento tantas cosas porque me rechazan, no quiero atreverme a hacer cosas locas y parece que quisiera entender el porqué de cada detalle y momento.

Siento que pierdo la cordura. Esa que te mantiene sana, ¿saben de cuál hablo? Últimamente tengo muchos miedos, vivo asustada y siento que se me va la vida en eso. Creo que es momento de divertirme más, sacar más fotos y de que me valga madres eso que ustedes llaman "mundo".

La vida es efímera. Ya sé, es un cliché y lo decimos una y otra vez. Más cuando nos enfrentamos a la muerte o a la cercanía ante ella.

Quiero crear muchas cosas, colorear más, escribir, leer, caminar, correr... Conocer más lugares, comer delicioso, hacer el amor, bailar y cantar muy fuerte. Reírme de mí misma, cocinar, estar sola, con los amigos, llorar, tomar más vinos y cervezas y seguir creyendo en las puestas de sol, las nubes y la luna... En mí.

De todos modos hoy la ciudad se pinta de malva.

Sunday, January 27, 2013

Lucky dragon

"Compartimos... ¡La vida!"



Abro los ojos y no son ni las 6 am. Todo está obscuro menos una ventana lejana de algún vecino. Inmediatamente siento ganas de levantarme. Voy al baño y, al regresar, la luz ya está apagada. Abro la cortina y me encuentro con un enorme dragón. Azul con rojo. Es un dragón de la suerte. Me guiña el ojo y yo, rápidamente, doy tres pasos atrás. Me asusto. ¿Y esta cosa, de dónde salió? Nos miramos fijamente. Sus ojos son verdes con un toque de morado. Sus alas son enormes y emplumadas. Brillan. Se combinan el dorado de sus pestañas y el plata de la luna llena. Es simplemente hermoso.

Un impulso me hace retroceder más. Tomo mi chamarra, me la pongo y camino al barandal. Me subo a la corniza y salto. Caigo en la espalda del dragón. Extiende sus alas. Volamos. Sin sentido, sin dirección. Un poco a la deriva y un poco hacia el sol. Empieza a amanecer y el cielo se aclara. En el espacio, una estrella.

Abajo los parques se llenan de niños y gente corriendo. Los perros paseando y las calles se tornan multicolor con los autos y camiones. Ya es tarde. Hay que volver.

Extraño volar.

2:01 am

Me despertó la falta de sonido de la mascarilla de oxígeno a presión que usa mi Pa durante la noche. Me levanté (por cuarta vez) a ver si estaba bien y cuando llegué a la recámara la cama estaba vacía y la mascarilla en el piso. En ese momento escuché un chorrito de líquido caer en el WC. Al asomarme vi a mi papá parado, sin apoyo. Estaba en el baño y había llegado por sí mismo.

Inmediatamente sentí alivio y -por más raro que esto se lea- mi corazón se saltó un latido de la emoción. Pensé en cómo damos por hecho las cosas más cotidianas, como ir al baño.

Platiqué con mi papá tres cuartos de hora. Se cuestiona sobre su infección, la cirugía, su estancia en el hospital. Me contó que a los 5 años lo operaron -en casa- de las anginas, que hubo infección y le dio bronconeumonía. Que mi abuelo salió de casa a buscar hielo porque la fiebre no cesaba. Que después de eso vinieron varias infecciones más durante su niñez y adolescencia. Que está seguro que en alguna de ésas hasta escarlatina le dio.

Todo esto me lo cuenta un señor de 79 años que nunca imaginó llegar a los 70 por los antecedentes familiares de expectativa de vida. Un señor que alguna vez tuvo un infarto masivo al corazón, cáncer de próstata, un aneurisma de aorta y una úlcera "sangrona" entre otras múltiples bronconeumonías más.

No puedo más que maravillarme de las ganas que mi Pa tiene de vivir. "Tengo que recoger los pedazos que se quedaron en el camino", me dijo refiriéndose a las cosas que aún están inconclusas: proyectos, pacientes... VIDA.

Si antes lo admiraba, después de esto, sé que no hay hombre a mi alrededor con más ganas de seguir "embarrándose de vida" que él.

Lo amo.

Thursday, January 24, 2013

De ayeres y presentes

"Start the car
I know a whoopee spot
where the gin is cold
and the piano's hot.
It's just a noisy hall
where there's a nightly brawl
And all that jazz."



Mientras Glee se escucha de fondo, mi papá está acostado en una cama de hospital y el hombre trabaja, yo trato de darle secuencia y orden a mis pensamientos. La intensidad del día me ataca con fuerza y busco cualquier pretexto para dejar de pensar y -aunque imposible- dejar de sentir.

Mi garganta se cierra al pensar en la muerte, en mi Ma, en aquellos que ya no están. De ahí salto a Nueva York, al invierno, el olor a frío y la estúpida nostalgia que siento por aquellos momentos y aquellas sensaciones. Sí, otra vez recurro a la regresión como mecanismo de defensa. Me hago bolita e invoco aquellos momentos felices de infancia. Mi casa con su jardín y sus chimeneas, el columpio, la higuera y mi papá llegando a las 10 de la noche de su jornada laboral.

Las calles de Nueva York en ese otoño de colores cálidos o en su primavera llena de "little pretty flowers" por todas partes. Mi Ma y yo en el ferry, mi Pa y yo en Central Park caminando y respirando el aire húmedo de verano.

Los teatros iluminados y mi perrita Happy con su suéter rojo. El uniforme a cuadros de la primaria y los niños dedicados a jugar "tochito" en el patio del árbol que ya no existe. Este espacio acompañado de él desde hace ya 5 años.

"Someone to hold you to close..." suena de fondo en la voz de Kurt. Eso es lo que me hace falta. Ese abrazo mientras yo me hago bolita y lloro un rato. Como el domingo. Igualito.

Wednesday, January 23, 2013

A mi lado

Si camino por la larga banqueta que lleva a la UTI, cuando estoy a punto de entrar a urgencias, "arrugo" la nariz y respiro profundo porque si hay algo que me molesta del hospital es su olor.

Tengo un olfato muy sensible. Algo así como el de un can. El olor de los medicamentos y antisépticos y demás líquidos que se utilizan en los hospitales suele penetrar a mis sínuses hasta mi garganta. Hoy no fue la excepción y las horas que pasé junto a mi papá sólo hicieron que el olor se colara ahí, en lo más profundo.

Mis manos, mi ropa, mi cabello se cubren de aroma a enfermo y, sin darme cuenta, provocan náuseas y matan mi apetito.

Hoy fue un día difícil. Entre los delirios de mi papá y mi conducta un tanto bipolar hacia mi hombre, mi corazón se siente apachurrado y -sobre todo- muy cansado de las altas y bajas del momento.

No importa. Mi papá está mejorando y el hombre sigue a mi lado.

Monday, January 21, 2013

R.P.B.I.

Me cuenta mi hermana que en el pasillo que está junto a la unidad de terapia intensiva (UTI), de vez en vez algunos enfermeros, enfermeras, camilleros y demás personal del hospital se detienen a besarse.

Un pasillo menos íntimo es en donde está la sala de espera de la UTI. Por ahí transitan de urgencias al resto del hospital ya sea en camillas, sillas de ruedas o caminando. Los de intendencia empujando carritos chillones y los de sistemas grandes CPUs con monitores especializados para esto de la materia médica.

El día que internaron a mi papá, pulían el piso una y otra vez, pero por alguna razón en vez de quedar más limpio sucedía lo contrario. Ahora, casi 5 días después, se observan dos tonos distintos así como diferentes texturas.

Dentro de la UTI, el tiempo pasa lento, no hay ventanas y los sonidos que destacan son los molestos beep beep de los monitores. El olor a medicamentos y desinfectantes se percibe con mayor fuerza que en el resto del hospital y la falta de contacto con el resto del mundo provoca náuseas y mucha tristeza.

Ahí, en una cama, la más lejana a la puerta de entrada, está mi papá. Pálido y débil, pero ya sin delirios y con más consciencia. Ya preguntando por nosotras aunque -todavía- sin saber de los besos, camillas, carritos chillones o piso bicolor.

Saturday, January 19, 2013

Burbujas de oxígeno

El aire acondicionado se escucha al escapar por las rendijas que lo contienen. Un poco más allá el tic tac de la bomba de infusión me dice que está trabajando correctamente. Afuera, en los pasillos, hay carritos que ruedan y voces de extraños que suben y bajan el volumen, que se acercan y se alejan.

El teléfono ya no ha sonado y él duerme desde hace casi dos horas. Tranquilo. Por un catéter, su cuerpo se reabastece de lo que le hace tanta falta. Las gotas entran a pelear con aquellas bacterias que producen el delirio y mientras allá afuera el mundo no se detiene.

Friday, January 18, 2013

En el hospital

Cuando se es joven y sucede algo que nos lleva al quirófano, la recuperación suele ser tediosa, dolorosa y quejosa. Aún así, la juventud nos regala fuerza, ánimos y ganas de echarle pa'delante.

En una persona mayor, definitivamente no es igual. Una emergencia quirúrgica a los 79 años te lleva a darte cuenta de lo importante que es cuidar tu cuerpo y disfrutar cada instante de vida.

Aquí estoy. Sentada en un cuarto de hospital viendo a mi Pa dormir a ratitos, escuchando sus quejas y siendo testigo de su frustración por no tener el control de su cuerpo, de lo que le pasa y de sus ganas de pararse e irse a casa a descansar.

Está pálido y desganado. Su paciencia es poca y su conversación, nula. Sólo contesta preguntas y el resto del tiempo está en silencio. De vez en vez cotorrea con alguna enfermera, pero luego vuelve a su silencio, ése que me duele un poco.

Me gustaría escuchar sus pensamientos, aquellas mentadas de madre que -estoy segura- son muchas, esos ires y venires en sus tiempos sin secuencia o los recuerdos que vuelven en la soledad de la cama de hospital.

Aquí el tiempo es lento, la luz artificial y el sonido extraño. Aún así, aquí está, frente a mí... Vivo.