Thursday, May 02, 2013

Complicidad roja

Caminaba bajo la lluvia. Traía su paraguas rojo, pero no quiso usarlo. Se sentía un poco triste y la lluvia ocultaba un poco sus lágrimas.

Estaba en París. Sus calles empedradas se iluminaban desde las ventanas de los pequeños bistros. El aroma a café invadía sus recuerdos y el frío la llenaba de nostalgia.

Su mamá había muerto. El único objeto que ella tenía de ella era aquel paraguas rojo que se negaba a abrir. La soledad le permitía pensar en su infancia, en ella y en los lindos momentos que compartieron.

La lluvia comenzó a caer con más fuerza y ella abrió el paraguas. Éste la cubrió como su mamá lo hacía cuando era pequeña. Ella sonrió, las lágrimas cedieron y el frío se dejó de sentir.