Thursday, December 19, 2013

Irreversible

Hace frío y me encanta. El viento huele a invierno y el cielo es azul profundo. El sol comienza a calentar más tarde, quizás alrededor de las 10. Inhalo profundo. Se hizo costumbre cuando vivía en NY. Mis pulmones se enfrían un poco y mi sangre comienza a correr más rápido. Es raro, lo sé, pero así lo siento.

Vuelvo. Después de algunos meses, después de recuperarme poco a poco. Me veo, me escucho, me hago consciente de mí, de lo que soy, lo que siento, lo que quiero. Afuera se escucha un pájaro cantando. Permito que el frío entre por la ventana. Me gusta. Siempre me ha gustado.

El tiempo. Siempre el tiempo. La vida que se embarra en mí y es inevitable. Como yo. Palabras perfectas y sensaciones nuevas. Emociones que se convierten en realidad a través de la magia... su magia... nuestra magia. Está. STAR.

Los olores. Ésos que se clavan en la memoria, que no se van. Ésos que se vuelven la esencia de una historia, quizás de dos. Suspiro una vez más. El frío entra. Me gusta. Se repite.

Son ciclos. Caminar por la calle cada mañana, correr un poco, viajar en el auto. El día y la noche. Aquellos momentos. Nuestros momentos.

Pienso y me detengo a escuchar, a oler... a sentir. ¿De qué se trata? Surgen mil preguntas más. Se rompen esquemas y, de repente, tengo la razón.

Ruedan lágrimas por mis mejillas. Fluyen. Así es esto... irreversible.